Paula Arcos (21/12/2001) es una de las joyas del balonmano español, una jugadora que ya ha destrozado todos los plazos de una trayectoria normal. De la escuela del Balonmano Petrer a la villa olímpica de Tokio. Sin llegar a la veintena, ya sabe lo que significa disputar unos Juegos Olímpicos -el sueño de cualquier deportista-, ha recibido el Trofeo Vicen Muñoz -el premio más prestigioso del país- y es la referencia del Mecalia Guardés. Fue Joaquín Rocamora quien le hizo debutar en la élite un 15 de septiembre de 2017, con 15 años y nueve meses. Una niña de Petrer que defendió la camiseta del Elche en El Cabanyal y que hoy deleita al respetable de A Sangriña. Su siguiente gol en División de Honor será el número 200 de Arcos… Si su presente es bueno, su futuro pinta mejor.

Y el diseño de lo siguiente dependerá, en gran parte, de ella. Nadie sabe cuánto tiempo permanecerá en España, hay algún club extranjero con su nombre apuntado. Mientras tanto disfruta en tierras gallegas, siendo consciente de las miradas que hay sobre ella pero sabiendo que el trabajo y la ambición deben ser los ingredientes principales de la coctelera. Su talento le ha hecho precoz, la verticalidad es su seña de identidad y la primera línea es su hábitat natural. Tiene esa capacidad especial para fascinar sobre el parqué.
TITULARES PRINCIPALES
- «No, no, lo de jugar unos JJOO no entraba en mis planes ni loca… Ni siquiera formar parte de la absoluta, eso ya era un sueño»
- «La foto de Tokio que le cuento a todo el mundo es la que tengo con Gasol»
- «El Trofeo Vicen Muñoz es uno de los premios que más he valorado, sobre todo por quién lo vota»
- «Mi sueño ahora es mantenerme en el equipo nacional… Ir a un Mundial, ir a un Europeo y crecer como jugadora, eso siempre»
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