LAURA BUCHÓN: “ME GUSTA TODO LO QUE IMPLICA EL ARBITRAJE”

Hace justo un año, Laura Buchón (12/03/1991) y su compañera Patricia del Valle arbitraron su primera final de unos Juegos Mundiales de balonmano playa, en Doha (Catar). La árbitra valenciana empezó hace menos de una década y, con menos de 30 años, se ha ganado un puesto en la cima del arbitraje de playa… Y ha llegado para quedarse. Todo comenzó con un cúmulo de pequeñas casualidades hasta que en 2011 finalizó el curso de arbitraje en pista. En 2016 inició el curso de arbitraje de la EHF y en 2017 ya estaba designada para dirigir encuentros en el Campeonato de Europa.  Y en 2019 pitaron sus primeras finales europea y mundial. El romance entre Buchón y el balonmano playa es de esos que, pese a avanzar a pasos agigantados, perduran.

Foto: Jozo Cabraja

¿Cómo empezaste en el balonmano?

Comencé jugando en categoría infantil. Venía del fútbol sala y, al no tener opciones de seguir con ese deporte por no haber equipos femeninos en mi zona, la madre de un compañero me animó a probar suerte con el balonmano porque había un equipo cerca de mi casa.

¿Y por qué el arbitraje?

Porque fui a la Federación de Balonmano de la Comunitat Valenciana para informarme sobre los cursos de monitor. Allí me dijeron que se hacían al final de la temporada pero, al principio del curso, que es cuando yo fui a preguntar, era cuando se hacían los cursos de arbitraje, así que me animaron a probar. Fue de casualidad pero, realmente, a día de hoy y pese a tener ya casi completado el Curso de Entrenador Nacional, lo que realmente me gusta es el arbitraje.

Foto: Jozo Cabraja

¿Cómo y por qué diste el salto al balonmano playa?

Al final de mi primera temporada arbitrando me dijeron que en esas fechas empezaría el balonmano playa, así que decidí probarlo y afortunadamente me gustó mucho, por lo que decidí repetir durante los años posteriores.

¿Cuáles crees que son las mejores virtudes que debe tener un árbitro?

No hay una sola virtud, es un cúmulo de muchas. Debe ser conocedor de las reglas del juego, del deporte en sí, gestionar y solventar las circunstancias que se van dando durante un partido…

El balonmano playa, visualmente, es muy atractivo. ¿Cómo contribuyen los árbitros al espectáculo del balonmano playa? ¿Tú haces algo que lo haga más especial en ese sentido?

La mejor contribución que pueden hacer los árbitros de balonmano playa es aplicar las reglas, facilitar el juego y dejar que los jugadores sean los protagonistas del espectáculo. Al final, si tras un partido nadie se acuerda del árbitro, es que se ha hecho un buen trabajo. Por mi parte, siempre intento dar lo mejor de mí misma estando concentrada, intentando tomar el mayor número posible de decisiones acertadas y trabajar por minimizar errores.

¿Ya no dais las volteretas cada vez que anotan dos puntos?

No. Este tipo de cosas a nivel internacional ya hace varios años que no se ven, al final cada vez los partidos son más rápidos y exigentes y esto demanda una completa y permanente atención de los árbitros.

Foto: Jozo Cabraja

¿Cómo llegaste a arbitrar para la EHF y la IHF? ¿Qué debe de hacer un árbitro que quiera pitar una final de un europeo o de un mundial?

En base a los criterios de edad que pide la EHF, la RFEBM tuvo a bien presentarnos a mi compañera Patricia del Valle y a mí para realizar el curso de arbitraje de la EHF. Acudimos a la Champions Cup de 2016 junto con nuestros compañeros Sergio Martínez Mirón y Víctor Rollán, y allí tuvimos que pasar pruebas físicas, teóricas y dirigir encuentros de esa competición, con lo que superamos el curso obteniendo así la calificación de Árbitros EHF y, posteriormente, empezamos a recibir designaciones para campeonatos de Europa y EBT Finals. Más tarde, en 2018 recibimos también la designación para acudir al Campeonato del Mundo de Kazán por parte de la IHF. Para pitar una final hay que realizar un buen torneo, completar buenos partidos y que las personas encargadas de las designaciones consideren que la pareja arbitral está capacitada para dirigir ese encuentro [y que la final no la juegue tu país].

En pista, todavía es difícil ver a muchas mujeres arbitrando. ¿Es igual en el balonmano playa o crees que hay más mujeres arbitrando en proporción?

La diferencia principal en grandes torneos entre pista y playa es que en este último, los europeos o mundiales albergan tanto la competición masculina como la femenina. Esto se traduce en que hay más presencia femenina en ambas categorías, algo que no pasa a día de hoy en el balonmano pista. Somos designados para el Europeo o el Mundial, tanto masculino como femenino.

Hace algunas temporadas entrevistamos a las árbitras noruegas Roen y Arntsen y nos dijeron que ser mujer era un obstáculo en sí mismo. De hecho, se retiraron precisamente por este motivo. En tu caso, ¿el hecho de ser mujer te ha supuesto algún obstáculo? ¿O has vivido alguna experiencia en la que te sintieras discriminada de algún modo?

No, no siento que haya sido discriminada o que mi sexo haya supuesto ningún obstáculo en mi carrera.

Foto: Jozo Cabraja

¿Qué les dirías a esas chicas y mujeres que se plantean arbitrar?

Les animaría a ello. Para mí, pese a ser una parte menos visibilizada, es una buena manera de disfrutar del deporte que les gusta siendo parte del juego de una manera activa. Es otra manera de participar que no sea jugando o entrenando.

¿Hay diferencia entre cómo se arbitra un partido femenino y uno masculino en el balonmano playa?

En mi opinión, no. Estamos hablando del mismo deporte y las reglas de juego son las mismas en ambas categorías.

¿Qué es lo que más te apasiona de arbitrar?

Como cualquier deportista, hacer una buena actuación, la sensación de haber hecho un buen partido habiendo dado lo mejor de mi misma. Me gusta todo lo que implica el arbitraje: formar parte de este deporte, vivir experiencias, representar a tu país, pasar tiempo con mi compañera, conocer a otras personas de otros países y culturas con las que compartes esa misma pasión, etc.

¿Has tenido algún maestro o maestra? ¿Un modelo a seguir dentro del arbitraje?

He tenido personas que me han ayudado mucho desde el inicio y a lo largo de todos los años que llevo arbitrando. Considero que de cada compañero puedes aprender algo. Más que un modelo a seguir o un referente, prefiero quedarme con las mejores virtudes de cada árbitro y aplicarlas dentro de mi propio arbitraje, sin pretender ser igual que esa persona. No solo me causan admiración árbitros de nuestro deporte sino también de otros (Nigel Owens de rugby o Pierluigi Collina de fútbol) y creo que esto es algo que se puede aplicar dentro del balonmano, aunque no pertenezcamos a la misma disciplina deportiva.

Foto: Márcio Menino

¿Tienes alguna anécdota divertida de algo que te haya pasado mientras arbitrabas un partido?

En los ANOC World Beach Games de Catar me pasó que antes de un partido, no tenía a mano la moneda de plástico que suelo llevar para hacer el sorteo antes de comenzar. El anotador me prestó una suya tras ir a preguntarle y la que me dejó pesaba muchísimo. Normalmente no cojo con las manos la moneda que lanzo al aire al realizar el sorteo, así que esta, por el peso que tenía, en cuanto cayó en la arena se quedó enterrada. La situación fue un tanto particular, porque tuvimos que buscar la moneda entre mi compañera Patricia, ambos capitanes y yo. Y otra que nos pasó fue en el Europeo de Polonia, donde en un partido los intercomunicadores de mi compañera y el mío se conectaron con los de los árbitros de la pista de al lado, así que acabamos hablando cada una de nosotras con cada uno de ellos.

Foto: Buchón Perea

¿Cuál es el mejor partido que has arbitrado? ¿O de qué partido guardas un mejor recuerdo?

No tengo un partido recordado como el mejor, tengo partidos que probablemente recordaré durante mucho tiempo. Hay tres especiales, como la final femenina del Campeonato de Europa de 2019 porque el partido fue muy emocionante, muy bonito de ver y hubo un ambientazo con todas las gradas llenas. También guardo un especial recuerdo de los cuartos de final masculinos entre Brasil y Omán en el Campeonato del Mundo de 2018. O el Catar contra Túnez de hombres durante los ANOC World Beach Games en Catar, por todo lo que significó más allá de lo deportivo.

Habiendo arbitrado finales de europeos y mundiales… ¿Qué te queda por hacer? ¿Cuál es tu sueño o tu próximo objetivo?

Es difícil llegar a ser árbitro internacional y pitar finales aún más, pero lo más complicado es mantenerse ahí. El poder seguir disfrutando de experiencias como las que hemos vivido nos hace sentir muy afortunadas, pero siempre siendo conscientes de la responsabilidad que eso conlleva y que hay que mantenerse constantemente formado y mejorar cada día más.


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