LA TEORÍA DE LA BURBUJA

Nagore Odriozola Juaristi (@nagoreodri12) es periodista y le podéis seguir en Revista Líderas. Una de las grandes conocedoras del panorama internacional del balonmano de mujeres,  que también se ha sumado al aniversario de DeporteCienPorCien. 


Recuerdo mis años en la Universidad como una de las mejores etapas de mi vida. Habrá quien coincida conmigo y habrá quien no, claro está, pero para mí aquellos años fueron fundamentales. Y no por sacarme la carrera de Comunicación, que también, sino más bien por haberme ayudado a descubrir cuál iba a ser mi batalla en esta vida. Como siempre digo, cada cual tenemos la nuestra propia, no porque la elijamos necesariamente de forma consciente sino porque surge, nos remueve y lo más importante, nos empuja a actuar. Es lo que me sucedió con el balonmano de mujeres. Siendo de Zarautz, tuve la suerte de crecer en un ambiente balonmanístico envidiable y, en ese contexto, hace nueve años, comencé a leer dos blogs que poco a poco me fueron resultando indispensables. Se trataba de DeporteCienPorCien y Balonfemme, dos portales donde se hablaba de un balonmano absolutamente desconocido para mí.

EHFFinal4 2018 – Foto: Nagore Odriozola

Y es que, por mucho que practicase ese mismo deporte y la popularidad del mismo fuese algo descomunal en mi propio hogar, la realidad es que sin redes sociales ni todas las alternativas que existen a día de hoy, era como vivir en una burbuja. Recuerdo que el blog de Vicente se convirtió en mi particular periódico de por las mañanas y así, poco a poco, me fui dando cuenta de que quería más. “Si os interesa un tema en particular, da igual lo que sea, cultivad vuestras mentes, formaos y tratad de ser los que más sepáis sobre ello”, nos dijeron un día en la facultad. Jamás recordaré el nombre de aquel señor, pero siempre me llevaré sus palabras conmigo. Durante aquellos años me di cuenta de que la única manera de saber sobre balonmano de mujeres era buscar información por mi cuenta, cosa que resultaba cuanto menos engorrosa. Será cierto aquello de que “no hay mal que por bien no venga”, porque realmente aquello fue lo que despertó mi chispa. Al darme cuenta de la escasez de información que había al alcance de mi mano, decidí que algún día eso iba a cambiar.

Personalmente, esa creo que es la base de toda ‘revolución’. No solo reivindicar, sino actuar. Y en eso estamos. Los años han ido pasando y los recursos se han multiplicado y, aunque me preocupe profundamente ese sentimiento de conformismo que a veces denotan muchas de las partes implicadas en este ‘mundillo’, lo cierto es que a día de hoy celebro que aquella burbuja explotase a tiempo. No es que no lamente haberme perdido unos cuantos capítulos que ya pasaron a la historia, es que agradezco haber llegado a tiempo de vivir en una era donde han ocurrido y siguen ocurriendo tantísimas cosas magníficas.

Papp Lazslo Sportarena – Foto: Nagore Odriozola

Pero no es suficiente. La batalla no se debe dar, ni mucho menos, por finalizada. En poco más de tres años, España no solo recibirá a las mejores balonmanistas del planeta en su casa sino que dispondrá de una oportunidad de oro para tratar de poner al balonmano femenino en el lugar que le corresponde. Sinceramente, hay que estar a la altura. Y no me refiero a las ‘Guerreras’ ni al aspecto deportivo que las concierne a ellas. Más bien, hablo de todo lo demás. Que las nuevas generaciones de niñas que empiezan en el balonmano sepan y hablen sobre Nora Mørk o de Carmen Martín es, sin duda, síntoma de que algo se está haciendo bien. De que, poco a poco, se van formando referentes y por consiguiente esas niñas tienen opciones de soñar a lo grande. Pero, ¿es suficiente? Mi sensación a falta de tres años para el Mundial de España es que, a día de hoy, la mejor competición de balonmano de mujeres del mundo no suscita el interés general que debiera (o más bien yo quisiera, puede ser). Hablo de la Champions. Quizás el hecho de la mayoría de las personas que consumen balonmano sean gente que precisamente también lo practica y encima en el mismo rango de horarios no ayude, pero tampoco lo hace que la única forma de seguir una competición de tanto prestigio sea a través de la web de la EHF. Así que ¿qué papel debe jugar la televisión en España en pro no solo del Mundial sino del futuro del balonmano femenino español?

Para llenar los estadios durante el Mundial de 2021 será indispensable que haya una cultura y una noción básica sobre el espectáculo que ello supone. Es absolutamente necesario que la gente esté deseosa de ir a ver a todas las estrellas mundiales competir al máximo nivel. Porque no solo se han de llenar las gradas en los partidos en los que jueguen las ‘Guerreras’. Y ese sentimiento de deseo dudo que surja si la gente no termina de conocer al resto de las protagonistas y disfrutar con ellas. Bien es cierto que, durante el último Mundial de Alemania, la cobertura de Teledeporte fue para aplaudir. Al espectador le pueden gustar más o menos las formas, pero el interés de ir un paso más allá fue incuestionable durante el pasado mes de diciembre. A pesar de ello, no creo que sea suficiente ni que debamos conformarnos. Y aprovecho para manifestar abiertamente la necesidad, no mía, sino de este bendito deporte, de que la EHF Champions League femenina tenga pronto un hueco en la parrilla del canal público de deportes.

Ojalá pronto podamos sentir esa emoción y esa tensión característica de la mejor competición de balonmano a nivel de clubes desde otro tipo de pantalla. No volvamos a caer en la teoría de la burbuja en estos tiempos que corren.


Lo sentimos, no hay encuestas disponibles en este momento.

ANA MARTÍNEZ #SINFILTROSDEPORTECIENPORCIEN


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