FANNY DESCALZO: “ENTRENABA AQUÍ, PERO MI CABEZA AÚN ESTABA EN EL HOSPITAL”

Las “heroínas de bata blanca” también juegan a balonmano. Desde nuestros balcones, cada día a las ocho aplaudíamos a todas las personas que, como Estefanía Descalzo, se dejaban la piel para salvar vidas y combatir a una pandemia que está resultando letal en todo el mundo. De la primera línea del hospital a la primera línea del Mecalia Atlético Guardés: lo que ‘Fanny’ está haciendo ahora es, si cabe, todavía más heroico. Tras casi cuatro meses en el Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia, Descalzo se trasladó otra vez a Galicia para empezar la nueva pretemporada de su equipo. Sin descanso, sin haber podido ejercitarse físicamente durante los cinco meses de pandemia y habiendo vivido una experiencia psicológicamente durísima. De la vocación de salvar vidas a la pasión de jugar con el balón: una debe estar hecha de otra pasta. Y como ella, muchas otras jugadoras de la División de Honor Femenina.

Fanny Descalzo (09/05/1990) afronta ahora su segunda temporada con el Mecalia Atlético Guardés. La lateral valenciana es una de las grandes defensoras de la División de Honor Femenina, lo demostró en el Canyamelar Valencia -que fue su club durante casi toda su carrera- y ahora en un hueco en el sistema defensivo de José Ignacio Prades. Descalzo también ha vestido la camiseta de las Guerreras en categorías inferiores: 44 veces en categoría juvenil (donde se colgó la medalla de plata en el Europeo 2007 y recibió el premio a Mejor Defensora del torneo) y 37 internacionalidades con la júnior.

Foto: Mecalia Atlético Guardés // Fanny Descalzo

Durante el pico de la pandemia fuiste de las que batallaste en primera línea. ¿Dónde estuviste y qué hacías?

Estaba en el Hospital La Fe de Valencia, en la planta de neumología. Fue una de las primeras plantas en pasar a ser COVID-19 y de las últimas en cerrar debido a los problemas respiratorios que desencadena la enfermedad. Cuando yo llegué, todo eso era ya COVID-19. Estaba en Galicia cuando decretaron el estado de alarma y me esperé una semana, pero cuando vi que esto iba a más me activé en la bolsa de trabajo de Valencia y me llamaron al día siguiente, así que me fui para allá. En total estuve desde finales de marzo hasta mediados de julio.

Fotos: Fanny Descalzo

¿Qué es lo más duro que recuerdas haber visto o experimentado durante estos casi cuatro meses?

Lo más duro es ver cómo sufren los pacientes, porque realmente es una enfermedad que la pasaban solos. Totalmente solos. Entonces, solo verles los ojos… Bueno, ellos también solo nos veían los ojos. Eso ya era… No sabes realmente el significado de una mirada o la expresión corporal hasta que solo tienes eso para comunicarte. Ves que lo pasan mal, que es una situación muy dura para ellos… Y luego, en mi caso, también era muy duro llegar a casa y yo también estar sola. Todo ese estrés, todo ese dolor que ves, esa tensión… Te la llevas a casa y solo estás tú. Que en parte es un alivio, porque sabía que así no podría contagiar a nadie de mi familia… Pero ha sido muy duro.

La exjugadora Jéssica Martínez nos hablaba de cómo el espíritu deportivo le había servido para potenciar el trabajo en equipo y la lucha por un objetivo común. A ti, el hecho de haber jugado a balonmano toda la vida, ¿te ha ayudado en algo estos meses?

La verdad es que cuando yo entré me quedé alucinando con el espíritu de equipo que había en el hospital. Era increíble. Daba igual si eras fisioterapeuta o celador, o personal de limpieza… Daba igual. Éramos todos un equipo. Y recuerdo pensar: “ostras, ahora sí que sí, vamos todos a una”. El trato con todo el mundo era increíble, la solidaridad, el darte la mano, una mirada… Fue brutal. Ese espíritu de equipo ha sido y es clave porque, o vamos todos a una, o no ganamos el partido.

Foto: Mecalia Atlético Guardés

Ahora has empezado la pretemporada con el Guardés. Después de estar tanto tiempo sin competir y habiendo pasado por una situación emocional tan dura, ¿qué es lo que te está siendo más difícil de la vuelta a los entrenamientos, la faceta física o la psicológica?

Está claro que yo no pude prepararme físicamente, no pude hacer absolutamente nada. Yo sabía que lo iba a notar desde el primer minuto de trabajo. Yo sabía que me iba a costar mucho y, de hecho, me está costando mucho todavía ahora. Pero eso yo ya lo asumía, sabía que iba a ser así. Psicológicamente, me ha costado mucho volver también. Sí, estaba aquí, como que entrenaba, pero mi cabeza no. Era como si mi cabeza todavía estuviera en el hospital, más aún cuando me enteré que en mi hospital están volviendo las hospitalizaciones y están reabriendo plantas COVID-19, con mis compañeros. Ahora ya sí que estoy aquí, ya pienso que tengo un partido, que en un par de semanas tenemos la Copa de la Reina… Pero al principio mi cabeza estaba y no estaba. En el momento del entrenamiento sí estaba presente, y más si físicamente tengo trabajo por hacer, tenía que estar muy concentrada porque el riesgo de lesión era alto.

Durante este proceso, ¿se te ha ofrecido algún apoyo psicológico? Por parte de tu hospital, el club, alguna otra entidad…

En cuanto entré en el hospital, lo primero que me dijo mi supervisora fue que teníamos un número de psicólogos a nuestra disposición y la de los pacientes para atendernos en cualquier momento. Así que sí, he tenido en todo momento un apoyo psicológico por si lo pudiera necesitar. Y en el Guardés también tenemos un psicólogo deportivo… O sea, que en esta faceta, bien.

Poco a poco, el balonmano va volviendo a su normalidad, pero cada día vamos conociendo noticias nuevas. Por ejemplo, la posibilidad del Guardés de renunciar a jugar la Copa por la normativa específica de la comunidad gallega o la falta de espacios deportivos para que el Liberbank Gijón pueda entrenar. Como jugadora de balonmano y como profesional sanitario, ¿cómo estás viendo todo esto, teniendo en cuenta que hay un torneo dentro de un par de semanas?

Sí, soy deportista… Pero la salud es lo primero. Hombre, sería ideal que se hubieran hecho PCRs antes de entrenar, pero también es verdad que te puedes contagiar yendo a tomar un café. Un día eres negativo y al siguiente te puedes contagiar. Es muy complicado saber llevarlo y tomar las decisiones. Que estemos seguras, que se pueda competir… La Copa de la Reina, que es lo primero que tenemos, supongo que estaremos todas aisladas en un hotel y nos harán las pruebas. Bueno, como se hace en el fútbol. ¿Por qué nosotras no? ¡Si somos profesionales! Qué menos que tener lo mínimo para garantizar nuestra salud. Es que además los clubes no pueden asumir el gasto…

Foto: Mecalia Atlético Guardés

¿Cómo afrontas esta próxima temporada? Teniendo en cuenta el final tan extraño de la anterior y la incertidumbre de toda esta situación…

Pues la afronto día a día. Todas las jugadoras queremos que se juegue la Copa de la Reina y que la Liga Guerreras Iberdrola se complete… Pero tengo mis dudas de que eso vaya a ocurrir, porque cada día hay más contagios. Parece que no esté pasando nada, que salimos, nos relacionamos -aunque a las jugadoras del Guardés nos recomiendan relacionarnos con la menor cantidad de gente posible-… Pero viendo cómo evoluciona todo esto y que la segunda ola del virus tendría que empezar en otoño y parece que está cada día más cerca, pues… Imagínate lo que queda para la supuesta vacuna. No sé, es mucha incertidumbre y creo que debemos ir semana a semana, partido a partido. Por lo menos, que se note en la pista este mes y medio de trabajo duro de pretemporada.

Jugabas en el Canyamelar Valencia, un equipo que jugaba para no descender. Fichaste por un equipo que pelea por todos los títulos nacionales y que juega en competición europea. ¿Qué ha supuesto este cambio para tu carrera profesional?

Realmente, pensé en dar lo último que me queda en mi vida deportiva al máximo nivel. Noto que físicamente estoy mucho mejor, el nivel de exigencia es mucho más alto, José Ignacio Prades es un entrenador del que sigo aprendiendo muchísimo, que es lo que realmente me gusta… Llegar a este equipo, con los objetivos que tiene, te obliga a dar mucho más, el 200% si hace falta.

Eres una especialista defensiva. ¿Cómo es el sistema defensivo del Guardés?

Defendemos en 6:0 como, prácticamente, todos los equipos de la Liga. Pero creo que lo característico de nuestra defensa es que es agresiva y dura. Esta es la base para ganar un partido: si defiendes bien, motivas al ataque. Creo que nosotras nos caracterizamos precisamente por eso, por la defensa agresiva y dura que luego nos permite tener un ataque todavía mejor.

Foto: Mecalia Atlético Guardés

¿Quién es la compañera de equipo que has tenido que mejor defiende?

Ufff… Qué difícil. [Piensa]. Diría Carmen Campos, porque puede defender en cualquier lugar, es muy contundente y muy agresiva y muy muy lista, también.

¿Cuál es tu defensora favorita?

Caray… [Piensa]. ¡Es que hay muchas! Por ejemplo, Heidi Loke me parece una pasada de jugadora, que con la edad que tiene esté defendiendo en el ‘2’ y que ataque como lo hace. O Eduarda Amorim, que me parece increíble, con su altura y que defienda y ataque con esa calidad… Es que hay muchas [risas].

En estos meses, ¿qué es lo que más has echado de menos del balonmano? ¿O qué es lo que más te apetecía/apetece hacer?

Competir y hacerlo con mis compañeras. Celebrar cada gol, cada defensa, cada partido que se gana… Esa euforia. Esto es lo que más echo de menos… Muchísimo.


Esta encuesta ha terminado (desde 7 meses).

¿Es factible la asistencia de público en la fase final copera?

PODRÍA SER CON UN PROTOCOLO ADECUADO
51.99%
NO, SERÍA IMPRUDENTE
41.06%
SÍ, SEGURO
6.95%

SINFILTROSDEPORTECIENPORCIEN – TERESA FRANCÉS


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