¡A la cola de Europa!

LA TELEVISIÓN ESPAÑOLA, LA ÚNICA QUE SE ‘OLVIDA’ DEL BALONMANO DE MUJERES.

Este fin de semana arranca la competición europea EHF y además se disputa la segunda jornada de la Champions League en el balonmano femenino. Y en España pasa lo de siempre, que no podremos ver ningún partido televisado en directo, ni en diferido, de ninguno de nuestros equipos, a excepción del choque que enfrenta a Györ e Itxako en Hungría. La televisión autonómica Canal 6 Navarra está apostando por su equipo de balonmano de mujeres y retransmitirá el duelo, como ya lo hizo en Estella la primera jornada contra el Oltchim. Es cierto y destacable que tanto las instituciones como los medios navarros están contribuyendo a la promoción de un deporte olvidado y marginado en nuestro país. Estamos los últimos de la fila en Europa. Dinamarca, Rumanía, Hungría, Noruega, Alemania, Francia y un sinfín de países utilizan sus primeras cadenas deportivas -públicas o privadas- para ofrecer un servicio a su sociedad. Viasat 3(HUN), Sport.ro(RUM), RTV (ESL), TV2 (NOR) o la TV2 (DIN) son algunos ejemplos de televisiones serias, por lo menos para el que escribe estas líneas.

Pero aquí no podremos ver ni el Elda-Nimes, ni el Kikinda-Mar Alicante, ni el Bekescsabai-Sagunto, ni el Elche-Rostov, que son nuestros representante en la EHF. Si jugasen Champions daría igual porque la historia sería idéntica.

***Fe de erratas***
El Elche-Rostov se emitió a través del segundo canal de la RTVV (Punt2) a las 16 horas. Ojalá tengamos que rectificar siempre por esta razón.

Esto sucede, de la misma forma, en la Liga ABF y, por supuesto, con clasificatorios de nuestra selección. Recuerdo el Europeo de Macedonia, donde la selección española de Jorge Dueñas se proclamó subcampeona del continente contra todo pronóstico. En la fase de clasificación, el canal temático Teledeporte (TVE), ‘hizo de las suyas’ dando uno de los encuentros en diferido, pero cuando tuvo que ‘subirse al carro’ y dar la finalísima contra Noruega, emitió el partido en La2 a mediodía. En directo, claro. cuando al día siguiente la expedición española llegó a Barajas con la plata colgando del cuello, la expectación mediática era de risa o de pena, como ustedes prefieran. Una cámara de TVE, un par de fotógrafos y alguna agencia que tampoco sabía ‘demasiado’ sobre el Campeonato ni sobre las jugadoras. No hubo portadas sobre el éxito en periódicos -ni en los deportivos-, no hubo monográficos en las radios nacionales y, en las televisiones, apenas ocuparon un minuto hablando de la noticia. Una noticia histórica para el deporte español. Pero no era fútbol.

No somos ignorantes, sabemos cómo funcionan las televisiones y reconocemos que son empresas que se rigen por las audiencias y, por ende, la publicidad como fuente de ingresos. Pero eso son las privadas, ¿y la televisión pública? Esa televisión de todos que no debe guiarse por las cuotas de share para establecer la programación. Esa televisión cuyas funciones son formar, informar y entretener, según te cuentan en las facultades de periodismo. Las comparaciones son odiosas, aún así podemos entender que un amistoso de la selección de fútbol se dé en horario prime-time y que haya cien medios en el aeropuerto. Aunque lo que no podemos comprender es que haya competiciones europeas o mundiales de nuestras selecciones femeninas -no sólo la de balonmano- y nuestra television haga caso omiso porque va a dar un Everton-Fulham de la Premier League. Algunos argumentan el interés general, es decir, la audiencia (no engañamos a nadie, a pesar de la relatividad de las audiencias televisivas sabemos que cualquier choque de la Premier tiene mucha más audiencia que un encuentro de balonmano femenino). Pero, ¿es más importante para la población española el partido inglés o el resultado de nuestro combinado nacional?. La respuesta está muy clara.

Los medios son el cuarto poder, tras el ejecutivo, el judicial y el legislativo. En ocasiones han estado en el podio, más que nada porque han sido artífices de cambios de gobierno. De ahí que muchas veces no sirvan excusas, la cultura deportiva la hacen los medios. Y le damos la vuelta a la tortilla o a la pregunta. Si hubiesen promocionado y potenciado, no un día ni dos, el balonmano femenino, quizá tuviese más audiencia un Elda Prestigio-Itxako que un Aston Villa-Bolton. Nunca lo sabremos, lamentablemente.


LA PALABRERÍA DE LA IGUALDAD

Lo de la igualdad, a pesar del Ministerio y de la paridad en el número de ministros, sigue sin ser una realidad contrastada. ¿Por qué el Rey asiste todos los años a la final de la Copa del Rey de fútbol y la Reina no hace lo mismo con la competición de balonmano femenino que lleva su nombre? ¿Por qué Lissavetsky se sienta en el palco de la final de Copa del Rey de balonmano masculino y no en la final de Copa de la Reina de balonmano femenino? ¿Por qué el Presidente de la RFEBM no visita tantas canchas femeninas como masculinas?

En un deporte minoritario como es el balonmano, existen todavía diferencias abismales entre géneros. La Liga ASOBAL (masculina) tiene un partido televisado semanalmente y algunos de Champions, una productora emite la señal y Teledeporte la coge gratuitamente. ¿Por qué no hace lo mismo la Liga ABF (femenina)?. Respuesta sencilla, por la pasta. ¿Por qué no se establece una regulación institucional para que el deporte femenino tenga las mismas oportunidades que el masculino? Una pregunta más que se quedará en el aire. Lo tenemos asumido pero que los políticos no nos engañen.

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