GARMENDIA: “LAS JUGADORAS HAN DE TENER UN SUELDO MÍNIMO”

Entrevista: Ariadna Cañameras

Tati Garmendia ha pasado de ser una jugadora histórica a ser una de las pocas mujeres que manda en un club deportivo de élite. Formó parte de esa semilla mágica que son las Guerreras cuando ganó la medalla de plata en el Europeo de Macedonia de 2008, también suma unos cuantos títulos más con su Bera Bera de toda la vida. Se retiró de las pista tras concluir la campaña 2009/10 y ahora es la máxima mandataria de la sección de Balonmano de un ente como Bera Bera que engloba diversas modalidades deportivas como el rugby, baloncesto, kárate o deporte adaptado entre otras. Desde la directiva del club, trabaja para la entidad vasca siga teniendo una de las mejores (si no la mejor) estructura profesional de España. Garmendia gestiona, fija y elige todo lo que pasa en casa del supercampeón. El primer título del Bera Bera fue la Copa de la Reina de 2007 y desde su llegada en el verano de 2012, las donostiarras han obtenido 11  nuevos títulos para sus vitrinas bajo su mandato: cuatro Ligas, cuatro Supercopas y tres Copas de la Reina. 

Foto: Noticias de Guipuzcoa


Eres una de las pocas mujeres que tiene una posición de poder en la DHF. ¿Qué crees que se podría hacer para que hubiera más?

En estos puestos, generalmente no profesionales (no es mi caso), todavía la mujer lo tiene más difícil en relación al hombre porque, no nos engañemos, seguimos asumiendo responsabilidades del hogar, con los hijos, etc. Por otra parte, como autocrítica, creo que las mujeres debemos dar ese paso al frente y los clubes deberían convencerse de que una estructura profesionalizada queda amortizada. En otros ámbitos, se han tomado medidas para acercarnos a la paridad, como un número mínimo de mujeres en cargos directivos o políticos, pero sería buena opción si la mujer llegara a esos cargos por su valía, no por ser mujer.

Bera Bera en los últimos años ha apostado por mujeres, tanto en su directiva como entrenadoras. ¿En qué se beneficia el club de eso?

Es importante que las mujeres tengamos puestos de decisión porque tenemos una perspectiva diferente. Quizás por el hecho de ser mujer hemos vivido desigualdades y experiencias que queremos cambiar; darle a la mujer deportista y profesional el papel que se merece. El hecho de tener una mujer entrenadora o la hayamos tenido (también ha habido hombres), no es por el hecho de ser mujer, sino por el hecho de que creemos que es la mejor.

De jugadora a directiva. ¿Cómo vino este cambio? ¿Qué te llamó a dar el paso?

Cuando dejé de jugar, pasé a formar parte del cuerpo técnico y a trabajar para el club. Después el puesto de responsable se quedó libre y me lo ofrecieron. Jamás se me pasó por la cabeza decir que sí, no me veía preparada y me asustaba tanta responsabilidad en un momento complicado. Por otro lado, también sabía que después de las cosas que se habían conseguido (Seguridad Social, recursos, trato como profesionales,…) eso no podía cambiar. Y de lo que estaba segura es que iba a estar luchando por eso, es decir, seguir el legado que otras construyeron.

Foto: balonfemme

Con la experiencia como jugadora, ¿qué aspectos intentas cuidar o implementar que antes no se hacía?

Como jugadora he tenido la suerte de contar con un contrato como profesional, cercanía con los responsables de la sección, se le daba importancia a lo que hacíamos, nuestras opiniones eran escuchadas y algunas atendidas. El club siempre nos ha hecho sentir que éramos profesionales y todo eso me facilita para intentar seguir en esa línea, aunque con menores recursos económicos.

¿Qué es lo más importante que se debe hacer desde una junta directiva?

Trazar un proyecto, intentar tener claro (que es difícil) qué es lo que somos y hacia dónde vamos. Es importante tener unos valores y ser consecuentes con ellos. A partir de ahí marcar la estrategia, lograr recursos, fijar objetivos realistas y alcanzables y buscar las personas adecuadas para que todo funcione. Esto es un trabajo en equipo, la junta directiva tiene que confiar en la plantilla y esta saber qué esperamos de ella. Además, tenemos claro que Bera Bera ha de estar en aquellos ámbitos en los que se toman las decisiones.

Super Amara Bera Bera sigue dominando el panorama nacional. ¿A qué crees que se debe?

Gran parte de ello está respondida en la pregunta anterior. De todas formas, Super Amara Bera Bera domina por la mínima, todo hay que decirlo.  Es verdad que somos el equipo de mayor presupuesto y eso ayuda mucho pero destinamos un significativo porcentaje a la cotización de la Seguridad Social de todas las jugadoras de la primera plantilla y a tener una estructura profesional (comunicación, administración, cantera,…). Tenemos claro que todo ello en Bera Bera es un pilar y no hemos tenido la tentación de recortar por ahí para invertirlo en fichajes. Intentamos tener a las jugadoras de calidad y de futuro que mejor encajen en el estilo de Bera Bera. Apostamos por la calidad en los entrenamientos, con profesionales en aspectos físicos, fisioterapeuta, médicos, etc. Y por eso, llega la exigencia. Las jugadoras viven esta exigencia profesional y actúan, implicadas, como profesionales. El trabajo da sus frutos.

¿Puede uno aburrirse de ganar siempre?

Llevamos 26 años en División de Honor, desde la temporada 1990/91, y Bera Bera ganó su primer título en 2007, de modo que hemos tenido que perder muchos partidos y muchas finales para ello. Jamás se cansa uno de ganar: cuando juegas al alto nivel juegas para ganar o, al menos, para disputar todos los títulos. Pero no es fácil. Cada año es más complicado. Cuando nos despertamos el 1 de noviembre de 2015 cuartas en la clasificación a cuatro puntos del líder, todas sabíamos que teníamos que ganar los 16 partidos restantes para optar al título. Somos un club y un equipo ambicioso.

Si se diera el caso, ¿Super Amara Bera Bera volvería a jugar Champions o renunciaría?

Super Amara Bera Bera quiere jugar Champions (para eso habría que ganar la Liga). Nuestra mente está en jugar la mejor competición femenina de clubes y esperamos volver a tener el apoyo necesario para ello, solas no podemos porque supone un gran desembolso. No nos conformamos con renunciar, aunque en su día fueron unas decisiones responsables. Sabemos que nos falta un plus para afrontar la Champions, pero queremos jugar en la máxima competición europea, partidos de mucha calidad que nos exijan más; poco a poco nuestras jugadoras se harán mejores. Es bueno para el balonmano nacional que no renunciemos, hemos perdido oportunidades para estar donde estábamos en Europa y ahora va a ser muy difícil recuperar esa posición.

Ganaste la plata en Macedonia 2008. ¿Cómo ha cambiado el balonmano femenino desde entonces?

Fue un antes y un después. Nos dimos cuenta que podíamos ganar medallas y eso es muy importante porque desde ese convencimiento, posteriormente, llegó el bronce en el Mundial de Brasil y en los Juegos Olímpicos y la plata del Europeo 2014. El balonmano femenino tuvo cada vez más visibilidad, hubo un deseo de las más jóvenes por el balonmano, se crearon referentes  pero desgraciadamente al poco llegó la crisis económica que se cebó con nuestro deporte y nos dejó pocas opciones de aprovechar los éxitos de la selección. Hemos pasado de importar a exportar jugadoras y, a nivel de clubes, de ser referentes a prácticamente a desaparecer de las grandes competiciones.

¿Cómo se puede apostar más por el balonmano femenino en nuestro país?

En primer lugar, debemos ofrecer una competición de clubes lo más atractiva posible. Deberíamos reflexionar sobre el sistema de competición, el número de clubes en División de Honor, las instalaciones, el marketing,… En definitiva, el producto que tratamos de vender. Si sabemos hacia dónde nos dirigimos vamos a tener compañeros de viaje (patrocinadores, público, medios de comunicación,…). Si tenemos una visión de que todo va bien, el recorrido va a ser más corto.

Foto: Spyro

¿Crees que puede haber otras fórmulas, además de una ley estatal de mecenazgo deportivo, para facilitar la financiación de deportes minoritarios como el balonmano femenino?

La ley de mecenazgo es una buena herramienta pero no es definitiva, es decir, no es un elemento decisivo para las empresas a la hora de patrocinar. Abogo por incrementar los porcentajes de desgravación fiscal y que las Haciendas hagan visible a las empresas que su apuesta por el deporte ha tenido beneficios fiscales. Además, creo que se puede incentivar a las empresas que, por primera vez, apuesten por el patrocinio deportivo. Y tenemos que implicar a los medios de comunicación. Como autocrítica, los clubes debemos generar un buen producto que sea de interés, dedicar tiempo y recursos al marketing y a la comunicación. Hay ejemplos de deportes femeninos que han saltado a la televisión, como es el caso del fútbol femenino con patrocinadores importantes. Pero antes de eso, debemos mirar a nuestra liga y ver si estamos preparados para ello.

¿Qué pedirías a la RFEBM que mejorara? ¿Qué crees que es prioritario?

Que defina un proyecto concreto y una estrategia. ¿Queremos ser la mejor liga del mundo? Bien, nosotros también. Pero la dificultad está en que todos los que estamos alrededor del balonmano (también el femenino) asumamos una misma visión. Por ejemplo, si nosotros queremos jugar Champions o EHF debemos cumplir con unos requisitos exigentes y los tenemos que asumir. Si no tenemos recursos para ello, la Federación Europea no nos va a dar facilidades. Eso sí, hemos de reconocer que ese producto es muy atractivo, vende. Asobal ya lo ha hecho en algunas cuestiones.

El problema es cómo vamos a ser la mejor liga del mundo. Sueño con una competición lo más atractiva posible, asumiendo por parte de los clubes que las jugadoras están realizando un trabajo que ha de ser remunerado con cotización a la Seguridad Social. Entiendo que las circunstancias son complicadas pero las jugadoras han de tener un sueldo mínimo, aunque sea bajo inicialmente y se vaya incrementando progresivamente.  Todo ello lo debe liderar la Federación y no dudar en destinar más recursos porque si tenemos una gran liga, ello redundará en una gran selección.

Reconozco que se han dado pasos como la MiniCopa cadete, la Supercopa conjunta y en materia de comunicación, pero el margen de mejora sigue siendo grande y no nos podemos estancar. Al mismo tiempo, percibo que los clubes no sentimos directamente la llegada de nuevos patrocinadores.

Foto: Balonmano Bera Bera

¿Qué te parece la decisión de que Sandoval sea el nuevo director técnico?

Creo que es importante que el balonmano femenino pueda contar con la figura de un director técnico en exclusiva. Está claro que Ángel Sandoval conoce el balonmano femenino y tiene experiencia. Hay que darle tiempo, anteriormente he hecho referencia a tener claro el rumbo que toda organización ha de tomar, sea un club o una federación. Creo que tanto la Federación [RFEBM] como el director técnico deben fijar ese rumbo y guiarnos con una estrategia a seguir. Tiene un reto apasionante.

¿A qué jugadora de tu equipo le pondrías una cláusula de un millón de euros para que nadie le fichara?

Dudo mucho de que alguien pague un millón de euros por una jugadora de balonmano. Dicho esto, en Bera Bera tenemos muy claro cuáles son las jugadoras intransferibles (públicamente no me puedo mojar), aunque desgraciadamente no aparezcan en los sietes ideales, ni en los mejores goles o las mejores paradas.

¿A qué jugadora de otro equipo, joven, ficharías para Bera Bera?

Si te lo digo… ¡Me la quitan de las manos! Solo te digo que ficharía a aquella que priorice el bien del equipo.


 

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2 Respuestas

  1. Andana dice:

    Muy interesante la entrevista. Se nota que es una mujer luchadora y que defiende a muerte a sus chicas.

  2. Totalmente de acuerdo. El deporte femenino no tiene por qué ser de segundo nivel.

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