ELI PINEDO: UNA POETISA DE LEYENDA

Por ARIADNA CAÑAMERAS

Foto: EFE

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“Podrá no haber poetas, pero siempre habrá poesía”, diría hoy Bécquer. No se me ocurre mejor homenaje para la jugadora que ha escrito los versos más brillantes del balonmano femenino, las rimas más enteras y los sonetos más redondos. El 40×20 ha sido el papel; el balón, la pluma. Hablar de Eli Pinedo es sinónimo de juego delicado, garra en el vestuario y voz de nuestro deporte. Hoy no queremos lamentarnos. La última película de Akira Kurosawa resumía todos sus sueños a lo largo de los años, “para celebrar la vida”, dijo. Hoy, aquí, no queremos llorar la retirada de la heroína de Amurrio: queremos loar lo que nos ha regalado. Porque, aunque nuestra poetisa no esté, siempre nos quedará su poesía.


Lo fácil es hablar de sus números. Dos platas en Campeonatos de Europa (2008 y 2014); un bronce en un Campeonato del Mundo (2011); otro bronce en unos Juegos Olímpicos (2012). Seis ligas, cuatro Copas de la Reina, cinco Supercopas, una Copa EHF. Más de 200 partidos con la selección, 438 goles con la camiseta nacional, más de 250 tantos en competiciones continentales y 1167 dianas con en el Bera Bera. Y podríamos seguir la lista.


Foto: Vicen Muñoz

Foto: Vicen Muñoz

Jorge Dueñas, el seleccionador nacional, no dudó en contar con Eli desde la primera convocatoria -pese a que ella ya había debutado con la absoluta-, en octubre de 2007. “La tenía muy controlada desde su etapa cadete”, dice, orgulloso. “Siempre me ha parecido una jugadora buena al contrataque, muy efectiva en la finalización y con ese espíritu combativo y guerrero que tanto caracteriza a este grupo”, confirma Dueñas. Su hermana gemela, Patri Pinedo, dice que ver su debut “fue bonito y muy especial”. Ambas, juntas, ganaron el bronce en Brasil, algo que recuerdan “con mucho cariño”.

Nuestra poetisa valiente también probó suerte lejos de nuestras fronteras, en el Odense (Dinamarca), pero ha sido en el Bera Bera y con su gente donde ha podido disfrutar estos últimos años. Matxalen Ziarsolo, compañera de demarcación en el extremo izquierdo de Bidebieta durante muchas temporadas, declara: “Eli Pinedo nos ha hecho grandes a las dos”. No debe ser fácil compartir posición con semejante poetisa, pero para Ziarsolo “ha sido muy bueno que haya tenido una competencia tan fuerte: nos hemos apoyado mucho y esa competencia y exigencia nos ha hecho mejorar”.

Todos estamos de acuerdo en que la de Amurrio ha sido una grandísima jugadora. Su palmarés es envidiable, pero Eli Pinedo es mucho más que eso. Eli es actitud. Garra. Fuerza. Y Eider Rubio, compañera de equipo durante años -y amiga-, señala que lo mejor de la Guerrera es “la alegría que trasmite y su pasión a la hora de vivir las cosas”. Porque en los vestuarios se le va a echar mucho de menos. Eli Pinedo tiene un “gen competitivo” que la caracteriza, según Ziarsolo. Y es precisamente “su capacidad de motivar y de exigir, lo que hacía que todas sacáramos lo mejor de nosotras”. De hecho, como dice Dueñas, “este ha sido el plus que siempre ha identificado a las Guerreras”. Rubio destaca que “sus ganas de luchar, su ambición y su exigencia en cada partido” siempre le han hecho especial. Eider Rubio asegura que lo mejor de tener a nuestra poetisa de compañera han sido “las risas y las terapias: siempre recordaremos un 19 de enero, víspera del día de San Sebastián, cuando las dos vivíamos en Valencia. Nos entró la morriña y estuvimos tocando la marcha con los palillos del chino donde habíamos cenado, con nuestras compañeras del Bera Bera al otro lado del teléfono”.

Foto: Chema Díaz - AS

Foto: Chema Díaz – AS

Si alguien conoce bien a la Guerrera de Amurrio es otra igual… O muy parecida. Con su hermana melliza, Patri, ha jugado muchos años, incluso en la selección. Para Patri, “Eli ha sido un apoyo incondicional, más aún cuando compartíamos vestuario: fue bonito vivir con ella esos momentos inolvidables”. Tuvieron esa conexión especial que tanto caracteriza a las mellizas, aunque no pudieron explotarla tanto como hubiesen deseado porque jugaban en demarcaciones distanciadas. “Hemos vivido experiencias inolvidables juntas”, dice Patri, “pero, sin duda, me quedo con una cosa: las grandes amistades que nos llevamos, es algo muy grande y nos lo ha dado el balonmano”.

Eli Pinedo es mucho más que una compañera: “es una gran amiga”, coinciden Ziarsolo y Rubio. Hay personas que no pueden ni describirlo con palabras. Verónica Cuadrado, la que ha sido LA compañera de Pinedo, sonríe mientras dice: “no sé explicar lo que significa para mí”. Las dos han sido uña y carne desde sus inicios, y en todas las concentraciones con la selección española han estado juntas: compañeras de habitación, de autobús, de experiencias y de recuerdos. “Lo más especial”, dice la santanderina, “ha sido vivir con ella los Juegos Olímpicos: ¡tengo más fotos de Eli que de cualquier otro deportista!”. Y es que, según Cuadrado, las dos se contagiaban la energía positiva que les caracteriza. “Siempre se reía con mis tonterías… ¡No sé por qué!”. Tan especial ha sido nuestra poetisa para ella que ni siquiera puede elegir un recuerdo concreto, porque hay demasiados. “Eli es… [pausa larga]. Lo es todo”.

Foto: Chema Moya - EFE

Foto: Chema Moya – EFE

Cristina Mayo, entrenadora de Eli en Sagunto, destaca otra faceta de la Guerrera que la ha acompañado durante todos estos años: su fuerza mediática. “Durante toda su carrera deportiva ha sido capaz de reinventarse: pasó de ser una jugadora buena, porque siempre lo ha sido, a ser una deportista no solo con una calidad deportiva alta, sino también con algo que al balonmano siempre le ha hecho mucha falta: que las mujeres sean visibles”, dice la valenciana. “Con la marcha de Eli se van muchas más cosas”, nos cuenta Patri Pinedo. Más allá de su calidad en el 40×20 y su actitud en el vestuario, Eli Pinedo ha sido la voz y la imagen del balonmano femenino español. Y no solo lo decimos nosotros, los periodistas, sino todas las personas a las que hemos entrevistado. Nuestra poetisa de Amurrio ha escrito los versos más bonitos y conocidos sobre este deporte.

“Ha sido una jugadora que siempre ha reivindicado, muy claramente, el papel de la mujer en el deporte y ha peleado mucho por ello”, apunta Jorge Dueñas. Eider Rubio destaca que Eli, “con su imagen de Guerrera, ha conseguido popularizar el balonmano volviéndose ídolo para muchas niñas y niños”. Y es esta capacidad de moverse entre medios de comunicación y redes sociales la que le ha hecho ser especial: “Eli ha sido la que más ha dado en este nivel, y eso se va a echar mucho de menos”, ratifica Verónica Cuadrado. “Eli Pinedo ha sido una referencia para deportistas profesionales fuertes y luchadoras y tenemos que estar agradecidos”, dice Eider Rubio. No podríamos estar más de acuerdo. Es esa Eli a la que siempre recordaremos: habrá títulos, goles, medallas… Pero nuestra poetisa ha ido más allá. Nos ha brindado esperanza, voz, sueños. “Eli ha dejado mucho y seguirá dejando”, dice Matxalen Ziarsolo. Que así sea.

Puede que nuestra poetisa deje de escribir; pero siempre nos quedará su poesía. Su legado. Gracias, Eli, por todos tus versos. Gracias por darle voz a algo tan mágico. Gracias por hacer que todo esto sea maravilloso y merezca la pena. Esta vez, Patri Pinedo va a ser quien acabe este soneto. ¿Se os ocurre alguien mejor? “Eli deja una huella enorme y mil recuerdos imborrables, el carácter de una persona que se dejaba la piel en cada partido y que tiraba del carro cuando hacía falta. Eli Pinedo es una superguerrera y se va por la puerta grande”. Amén.

 

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2 Respuestas

  1. geminis44 dice:

    aupa eli !!!!

  2. Uxue dice:

    Gracias eli por todo!! Aupa zu se te quiere

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