El Guardés hace historia y jugará la primera final de su historia. En unas semifinales muy atractivas ante el Elche, las gallegas se imponen por cinco goles de diferencia en el global y escriben una nueva página de su trayectoria en la élite. El segundo título para las vitrinas de las guardesas, a dos partidos. Después de proclamarse campeonas DHF en 2017, seis años después pueden levantar la European Cup.
MECALIA ATLÉTICO GUARDÉS 45-40 ATTICGO BM ELCHE

El bombo, acosado por la estadística, quiso que dos escuadras españolas se midieran en las semifinales de la European Cup. Eso traía una buena noticia para el balonmano español, que se ha convertido en el claro dominador de las finales en esta tercera competencia continental en importancia. El primer capítulo fue de máxima emoción, con un Esperanza Lag hasta la bandera, la batalla se resolvió en los instantes finales y por detalles. Ventaja mínima (22-23) para un Mecalia Guardés que tuvo a su estrella en la portuguesa Patricia Lima (nueve goles sobre 11 lanzamientos), todo se iba a decidir en A Sangriña.
La vuelta fue similar en cuanto a la tensión y la presión. Electrónico muy apretado durante 50 minutos con diferencias cortas, demasiados lanzamientos fallados y presencia de las guardametas, especialmente de Carratú que firmó un 50% de eficacia bajo palos y fue la principal clave. Con esos factores, Guardés fue mejor. Sus números fueron mejores que los de las ilicitanas y eso decantó la balanza. Lleno total en A Sangriña y un ambiente para recordar.
El rival será el ganador de la eliminatoria que libran Antalya y Michalovce, las turcas ganaron 31-24 en la ida y cayeron 33-27 en la vuelta. Las eslovacas tuvieron un 7 metros a 10 segundos del final, pero no lo convirtieron y las turcas son las rivales de las españolas. A principios de mayo, habrá campeonas que revalidarán el título que ahora ostenta el Rocasa Gran Canaria.
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