CLAUDIA ROPERO: “SINCERAMENTE, ESTOY MUY DOLIDA”

BALONMANO FEMENINO
LIGA LOTERÍAS
ELCHE MUSTANG 2015/16
Fotos: Claudia Ropero
Texto: Claudia Ropero

 

Durante estos días se ha producido un revuelo considerable en torno a la destitución de José Ignacio Prades como preparador del Elche Mustang. En este blog, que todavía no ha opinado, habéis podido leer la noticia de su cese, las valoraciones al respecto del presidente de la entidad y las del propio técnico. Claudia Ropero es la madre de Fátima Encina Ropero, jugadora hasta hace unas semanas del Elche, y ha querido explicar cuál es la situación que ha propiciado que su hija abandone el club ilicitano. Hay que decir que, hace un par de días, Javier Mas ya denunció algunos aspectos de este hecho en su cuenta de Twitter. Un aviso para los lectores y las lectoras, la directiva de la que habla Ropero NO es solo el presidente Zoilo Martín. Según la web del club, este es  el organigrama de la Junta Directiva.
Esta es la ‘carta’ íntegra que nos ha enviado Claudia Ropero:
NO se puede ni se debe priorizar lo económico a lo deportivo, las personas tienen un valor más allá de lo material. Una entidad deportiva de las dimensiones del Club Balonmano Elche debe velar por formar a sus miembros en el espíritu deportivo, inculcando unos valores éticos importantes para el ser humano tales como la LA SINCERIDAD, LA GENEROSIDAD, LA NOBLEZA, LA VALENTÍA, LA FORTALEZA, LA PERSEVERANCIA, y LA CONSTANCIA. 
Pero cuando todos estos valores quedan supeditados a lo económico, algo va mal…
Mis dos hijas, Rocío y Fátima, juegan al balonmano desde que tenían siete años. Desde hace seis juegan en equipos del Club Balonmano Elche, una de las mejores canteras del balonmano nacional.
Con la directiva anterior, llegamos a un acuerdo por el cual me permitieron pagar las cuotas de mis hijas con trabajos fotográficos. 
Yo hacía fotos de todos los partidos disputados en casa y de cualquier evento que organizara el club en Elche (entregas de trofeos, reconocimientos, actos en el Gran Teatro, presentación de la camiseta oficial cada año, presentación de los equipos, así como fotografías de los campeonatos y sectores que se organizaron en Elche), también hicimos varios reportajes fotográficos para calendarios -en colaboración con entidades de niños discapacitados y de lucha contra el cáncer-. 
Cuando asume el poder la nueva directiva, las cosas cambian. Me comunican que ya no podré intercambiar las cuotas de mis hijas por trabajos fotográficos porque habían decidido prescindir de mis servicios, por lo cual tenía que abonar las cuotas de mis hijas. 
Así lo hice el primer año pero, al comienzo de la segunda temporada, las cosas cambian. Mi hija Rocío decide dejar el club porque, económicamente, el gasto era muy alto. Mi hija Fátima, además de jugar en equipo filial, es convocada por José Ignacio Prades para hacer la pretemporada con el Mustang -el primer equipo del club-.
Al tratar el tema de la imposibilidad de poder pagar su cuota, los entrenadores le aseguran que si es convocada ocho partidos ya no tendrá que pagar la cuota de este año -como recoge una norma interna de la entidad-. 
Prades le asegura a Fátima que será convocada esos encuentros y que no debe preocuparse, que tan solo tiene que concentrarse en entrenar y en aprender. Comienza la temporada y, cuando llega el parón navideño, Fátima ya ha sido convocada en seis partidos, pero miembros de la directiva no dejan de reclamarle, continuamente, el pago de su cuota como “todas las demás jugadoras”. Ella explica que será convocada ocho partidos, que ya lleva seis, pero se le insiste en cada entrenamiento que debe pagar. Por otro lado, le aseguran “que se le devolverá el dinero cuando alcance los ocho partidos”. 
Aquí debo aclarar que Fátima no era la única jugadora que estaba en estas condiciones -eran cuatro chicas del filial las que subían a entrenar con el Mustang cuando eran convocadas-. De las cuatro, solo una había alcanzado el número mínimo de partidos para quedar exenta del pago. Vale la pena hacer hincapié en el gran esfuerzo, físico y mental, que hacían y hacen las jugadoras del equipo B que juegan también con el Mustang. Son chicas que entrenan y juegan con dos equipos a la vez, prácticamente llegan a entrenar y jugar todos los días de la semana  ya que muchas veces juegan el sábado con un equipo y el domingo con el otro. Hay que sumar a esto los desplazamientos, a veces de cientos de kilómetros, para entender el esfuerzo y la dedicación. 
El pasado día 30 de noviembre, Fátima recibe una llamada de su entrenador del equipo B. Es un ultimátum, le transmite un mensaje de la directiva: “si no paga, se tiene que ir del club”. Le asegura que  ni Prades ni él están de acuerdo con dicha decisión, pero son órdenes de arriba. 
Fátima, dolida y ofuscada por semejante trato recibido y después de haber entregado todo al club, decide marcharse y no volver a entrenar. Era conocedora de la situación de que otras jugadoras estaban en su misma situación y no recibían las presiones para pagar la cuota (porque serian convocadas los ocho partidos), además les habían entregado la equipación oficial de este año -mientras que a Fátima no, a pesar de reclamársela al responsable en reiteradas ocasiones obteniendo por respuesta excusas y evasivas-. 
Pienso que al personal de la casa se le trata con más cuidado y cariño. Son jugadoras que llevan años entrenando y sacrificándose, no es justo que terminen marchándose desilusionadas. No se desilusionan con el BALONMANO, sino con la gente que dirige, organiza y manda. Y que, lamentablemente, no saben ni entienden NADA de balonmano. 
La prueba está en la destitución del entrenador José Ignacio Prades, uno de los mejores entrenadores que ha pasado por el club, sino el mejor, y miren cómo se le paga. Yo no sé qué intereses ocultos hay detrás de todas estas decisiones, solo sé que desde que entró la nueva directiva mucha gente buena y valiosa se ha ido del club por unas razones u otras… Sinceramente, estoy muy dolida. 
Me duele que mi hija, que ha llegado a participar de tres campeonatos de España en su categoría -quedando campeona y subcampeona con su equipo-, que ahora estaba jugando en la máxima categoría femenina a la que puede aspirar una jugadora, se vea obligada a abandonar el equipo, y el club por no pagar una cuota. ¿¿??. No lo entiendo.
Termino con una reflexión que leí hoy en las redes sociales que dice algo así: “Cuando algo explota, suele haber metralla…”. Y pensé que la INJUSTA destitución de José Ignacio Prades, puede traer mucha metralla.

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