JÉSSICA: “COMO ENTRENADOR ES LO PEOR QUE HE CONOCIDO”

BALONMANO FEMENINO
MONÓVAR URBACASAS
Fotos: Vicen Muñoz/Jesús Iborra

La extremo zurda del Monóvar Urbacasas, Jéssica Martínez, ha intervenido en el programa radiofónico ‘LA JUGADA’ de OndaCien. Jéssica ha asegurado que se retira de la práctica activa del balonmano. Este año ha sido histórico para el Urbacasas por salvar la categoría y, especialmente, por haberse clasificado para la Copa de la Reina como uno de los siete mejores equipos de la Liga tras finalizar la primera vuelta. Pero no es oro todo lo que reluce. Los problemas y líos financieros han provocado que las jugadoras no hayan percibido las nóminas de gran parte de febrero, marzo, abril y mayo ni las primas que algunas tenían firmadas por meterse en la Copa. La de Sagunto explicó y argumentó la intrahistoria de su peculiar ‘desierto’ esta campaña, la ya ex jugadora del Urbacasas arremetió contra la actitud que, presuntamente, su entrenador ha tenido hacia ella. “Como entrenador es lo peor que he conocido en mi vida deportiva y como persona deja mucho que desear”, dijo Martínez durante la entrevista.
Jéssica se retira con mal sabor de boca “por el maltrato verbal y psicológico que he recibido por parte de mi entrenador, Isaac Alonso, durante los dos años que he pertenecido a este Club”. La balonmanista asegura haber pasado un calvario en este tiempo y afirma que “el motivo de mi retirada no se debe a problemas físicos, de hecho hay alguna que otra oferta, pero no estoy dispuesta a aguantar a este tipo de individuos que para lo único que valen por lo exhibido, es para truncar las ilusiones de muchas jugadoras y cortar la proyección deportiva y profesional de otras”, espetó Jéssica. Confiesa no haber sido tratada con el mismo rasero que sus compañeras y, según declara la balonmanista, “siempre he tenido que demostrar cosas y nunca me he sentido valorada por él. Hay muchos hechos concretos y demostrables que confirman que mi entrenador quería hacerme la vida imposible (…) No me ha aportado ni enseñado nada positivo, estar bajo sus órdenes ha sido una de las peores experiencias que he tenido en el balonmano. ¿Qué decir de este señor que ha llevado lo personal a lo profesional, que nunca me ha brindado un ápice de su confianza y sólo se ha dedicado a faltar a la verdad y a humillarme delante de compañeras, aficionados, directiva y medios de comunicación con comentarios desafortunados fuera de lugar y tratando, con excusas, de justificar lo injustificable?”.
“Viajar y entrenar con un equipo ABF proporciona vivencias y experiencias, pero lo que hace crecer es jugar, no verlo y entrenarlo, sino sentirlo y disfrutarlo…y a mí se me ha privado de ello. ¿Qué se puede esperar de un entrenador que, como habéis podido comprobar por sus declaraciones, las victorias las hace suyas y las derrotas de las jugadoras? La personalidad demostrada durante toda la temporada ha sido nefasta, cuando tras las derrotas del equipo se ha excusado siempre en que las jugadoras han hecho lo que les ha venido en gana y no lo que se ha trabajado”, arguyó Jéssica. La balonmanista valenciana explicitó un par de ejemplos que ha sufrido este año, primero cuando se produjo el fallecimiento de un familiar directo: “siguiendo el protocolo fijado por el Club, se lo comunico a mi entrenador, cosa que él no hace con la Directiva. Sin proporcionarme medios ni información me obliga a viajar a Pamplona, lo que supuso tener que desplazarme a la estación de tren y, después de tres transbordos, llegar a Pamplona donde según lo acordado pasaría a recogerme para mi traslado al hotel. No lo hizo él, después de una espera pasó un amigo suyo y me trasladó al hotel con la sorpresa de que no me había reservado ni la cena. Añado que, durante el partido, no tuvo la delicadeza de darme ni un minuto ¿cómo se define esto? Los gastos que me ocasiono el viaje, que me dijo pagaríamos a medias tuve que estar reclamándolos más de dos meses”. Hace apenas unas semanas, cuando restaban sólo dos jornadas para finalizar la Liga, otro caso más de los cinco ejemplos que argumentó. “El jueves día 5 de mayo tuve que abandonar el entrenamiento para desplazarme a Azuqueca de Henares (Guadalajara), por ingreso hospitalario de mi hermana al encontrarse en estado de gestación calificado de alto riesgo. Recibí una llamada de Isaac comunicándome que había una  jugadora que no viajaría y que lo tenía que hacer yo –para completar las 12-. Llamé al presidente, Lino Gran, y no pareciéndole bien a Isaac desviar el autobús por Madrid, en la mañana del día 7 tuve que  desplazarme a Madrid para coger un Ave a Zaragoza, corriendo los gasto por mi cuenta. Y otra vez no me dio ni un solo minuto. ¿Creéis que alguien, después de escuchar este comunicado puede imaginar que mi cabeza retiene algún apunte positivo de mi relación con este individuo?”, concluyó Jéssica.

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