DURAS DECLARACIONES CONTRA EL RINCÓN FERTILIDAD MÁLAGA

La actualidad mediática del balonmano de mujeres en España se olvida, por un momento, de la previa de la competición liguera. Dos jugadoras escriben dos cartas expresando sus pensamientos y también sus emociones respecto a una serie de hechos que padecieron cuando eran jugadoras del Rincón Fertilidad Málaga. La primera corresponde a Paula Valdivia, actual jugadora del Hotel Gran Bilbao Zuazo y futura del Rocasa Gran Canaria. La internacional algecireña explica cómo fue su salida del club andaluz hace ya algunos años y cómo ganó el episodio judicial. El segundo escrito responde a la situación de Agustina López, la internacional uruguaya relata la etapa que vivió en la entidad malacitana y que finalizó con su despido en el mes de febrero de 2019.


Paula Valdivia – Foto: Alejandro Ferrándiz

En mi tercera temporada jugando en el “Rincón Fertilidad Balonmano Málaga” sufrí una lesión de hombro. Tras un golpe en un entrenamiento, el traumatólogo me diagnosticó una lesión del supraespinoso y slap (superior labrum anterior-posterior) de la que fui intervenida quirúrgicamente a finales de octubre de 2016. El proceso de recuperación consistió principalmente, y en un primer momento en guardar reposo, posteriormente una rehabilitación fisioterapéutica, y más tarde una readaptación a las pistas. Todo ello conllevaba estar apartada de la disciplina normal del equipo durante 5/6 meses. 
Durante ese proceso, desgraciadamente no recibí el apoyo por parte del club al que yo pertenecía en aquel entonces. Los representantes del club (Presidenta y entrenador) no acudieron al hospital, mostraron desinterés hacia mi lesión y mi persona, tuve que costear de mi bolsillo las sesiones de fisioterapia, además de recibir telefónicamente comentarios malsonantes y fuera de lugar, y todo ello me provocó un grave daño psicológico en mi estado de ánimo y autoestima. Dejé de recibir mi sueldo mensual con la excusa de que yo estaba lesionada y no iba a percibir ninguna cantidad hasta que tuviera el alta médica. Después de reiteradas reuniones con la directiva e incumplir el club su parte del contrato, me puse en contacto con la “Asociación de Jugadoras de Balonmano”. 
Una vez pasado noviembre y diciembre, a la vuelta de la Navidades, recibí la peor de las noticias que puede recibir un jugador lesionado y -no lesionado-, ME DESPIDEN, y no me dan la carta de libertad para irme a otro posible equipo (sólo había pasado tres meses desde que me operé y claramente estaba de baja aún y en rehabilitación). La rresidenta del Rincón Fertilidad Málaga me citó en el vestuario del equipo para entregarme un papel de despido, queriendo que yo lo firmara, el cual no llegué a firmar gracias al asesoramiento de la Asociación de Jugadoras de Balonmano. A causa de este hecho, tomé las decisiones legales asesorada por la “Asociación de Jugadoras de Balonmano”. En la documentación entregada por el club, aparecía escrito que tenía un máximo de 10 días para irme del piso, sabiendo ellos que yo era estudiante en la Universidad de Málaga y era de obligado cumplimiento asistir a clases.
En los días siguientes, se interpuso una demanda en calidad de despido improcedente, reclamando la deuda y la cantidad contratada hasta mayo de 2017. Llegado el Acto de conciliación judicial (acto que se celebra antes de un juicio) no mostraron interés alguno para llegar a un acuerdo, con lo que hubo que celebrar la vista del juicio laboral. En este periodo de tiempo (febrero, marzo, abril y mayo 2017) yo decidí irme a un equipo de División de Honor Plata [Adesal Córdoba] para terminar mi proceso de rehabilitación y empezar la readaptación a la pista, ya que en febrero recibí el alta médica. Sólo quería recuperar mi hombro, porque la ilusión la había perdido toda. De modo que, el “Club Rincón Fertilidad Málaga” solicitó mis derechos de formación a Adesal, tratando de obstaculizar que yo pudiera realizar mi trabajo-disciplina en otro club. Por suerte, este caso se resolvió a través del Comité de Competición de la Real Federación Española de Balonmano, negándole esos derechos por haberme despedido improcedentemente.
La temporada 2017/2018, fiché por el “Club Hotel Gran Bilbao Prosetecnisa Zuazo”, y “Rincón Fertilidad Málaga” volvió a solicitar mis derechos de formación, sabiendo que el Comité de Competición se lo había denegado con anterioridad. Con todas estas actuaciones de dicho club, me sentí muy coaccionada y presionada para jugar al balonmano y que tanto quiero.
En el juicio laboral celebrado en el año 2017, con el asesoramiento del letrado de la Asociación, Eduardo Nistal, se declaró por el Juzgado de lo Social de Málaga el despido improcedente. No contento con ello, el club recurrió la sentencia pero la justicia volvió a ponerse de nuestra parte y se ratificó la sentencia por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, por fin declarando firme la sentencia a mí favor. Pero todo esto me ha supuesto un gran nivel de estrés, preocupación e inquietud del que entiendo no era merecedora en absoluto.
En 2019, recibí la cantidad a la que se condenó al club. En definitiva, una triste historia, pero me queda el consuelo de que la justicia pone a cada uno en su lugar. Esta es la realidad que he vivido en los últimos años, y viendo que se vuelve a repetir, quiero expresarla públicamente para que toda jugadora tenga conciencia. Gracias al apoyo de la asociación, mi familia y amigos pude salir de esta horrible pesadilla.

Paula Valdivia.
75910644H


Agustina López – Foto: Rincón Fertilidad Málaga

Mi “sueño” malagueño comenzó el 1 de agosto del año 2018. El “Club Balonmano Femenino Málaga Costa del Sol” realizó varios intentos para ficharme en diferentes años y, siendo todo tan bonito e ideal, me decidí a unirme y contratar laboralmente por ellos. Yo como jugadora cumplí todas mis obligaciones profesionales, y disfrutaba de minutos en la temporada 18/19, tanto en los partidos de competición española, como en la europea. Conseguimos llegar a estar en lo más alto de la tabla, incluso durante un mes estuvimos liderando la competición nacional. Todo salía bien, los resultados, el equipo, la ciudad. Hasta que tras un mal partido contra el Elche se nos comunicó abruptamente que se iba a reducir la plantilla en cuatro jugadoras sin concretar nombres.
A partir de entonces, dada la incertidumbre profesional, comenzamos a jugar con mucha presión, el ambiente en el vestuario ya no era el mismo y estaba enrarecido, y todo ello afectó al juego del equipo. En el mes de enero de este año, la dirección del club contactó conmigo para que se modificaran mis condiciones económicas pactadas, algo a lo que me negué lógicamente. ¡En los siguientes días el 4 de febrero recibí un mensaje!, en el que me comunicaban que se iba a proceder a despedirme como “improcedente”.
Toda esta situación me afectó mucho, tuve muchísima presión durante ese mes, y fueron momentos muy duros a nivel personal y deportivo. Seguí yendo a los entrenamientos, pero me sentí muy mal, jamás había vivido esa sensación, y saqué fuerzas para continuar hasta que me entregaran la documentación como me habían anunciado. Me despiden el 7 de febrero del corriente -con la ventana de posibles fichajes ya cerrada- y recibo la documentación firmando “no conforme”, porque en los papeles no ponía “improcedente”. Las formas en las que me despidieron no fueron las adecuadas, mi profesionalidad fue total tanto en los partidos como en los entrenamientos, y mi contribución y rendimiento en el equipo fue siempre dando el 100%, con esfuerzo, trabajo ofensivo-defensivo y goles.
Los intentos de alcanzar algún posible acuerdo con el club fueron infructuosos y, tras tener toda la documentación, decido ponerme en contacto con la “Asociación de Jugadoras de Balonmano”. Recibí el apoyo de muchas jugadoras y clubs, y seguí los pasos indicados de mi actual abogado de la Asociación, Eduardo Nistal Rovira, el mismo que había ganado la batalla de Paula Valdivia y otras jugadoras profesionales de balonmano que desafortunadamente hemos pasado por situaciones complicadas y similares laboralmente. Digo Paula Valdivia porque fue jugadora de este mismo club y coincidió con la misma dirección del club.
Entre la documentación que me solicita mi abogado para iniciar los trámites de reclamación aparece la “baja federativa”, pero yo no había firmado ésta. Sin embargo, contacté con la Real Federación Española de Balonmano y sí tenían mi baja federativa de fecha 8 de febrero en la que aparece una firma con mi nombre que yo jamás he realizado -y ni se parece a mi rubrica-. Al ser jugadora extracomunitaria -selección Uruguay- mi baja federativa podría permitir al club, en su caso, dar de alta a otra jugadora extracomunitaria.
Tras mi despido he recibido mucho apoyo y sobre todo muchas ofertas de clubes de Europa y España, pero al haberme despedido en el mes de febrero, no pude seguir con mi ritmo de competición, ya que el plazo de fichajes- inscripción se cerró para las jugadoras extracomunitarias en España en el mes de diciembre. Y lógicamente tal y como dice el reglamento, una vez disputados más de 10 partidos en división de honor tampoco podría haberlo hecho.
Me he quedado sin competir hasta la próxima temporada. Y obviamente toda esta situación me ha afectado a nivel anímico y de salud, como persona y jugadora, provocándome daños que nadie podrá reparar. Por suerte el balonmano te ofrece personas que tienden su ayuda, y sobre todo el apoyo familiar ha sido sin duda mi gran escapatoria a toda esta situación.
Gracias a Paula Valdivia, mis fuerzas son aún más grandes y es que esta jugadora ya tiene una sentencia favorable del Juzgado de lo Social de Málaga por despido “improcedente”, que, a pesar del recurso del club contra esta resolución, fue ratificada por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía. Y gracias a ella he tenido el impulso y la valentía de unirnos y hacer frente a estas dificultades que se nos han presentado. 
Como anteriormente he dicho quiero hacer público, que a día de hoy he interpuesto una demanda laboral por despido improcedente contra el “Club Clínicas Rincón Fertilidad Balonmano Málaga”, de la que ya se ha señalado fecha de juicio. Aunque fueron situaciones diferentes, creo que las formas de ejecución por el club han sido muy parecidas. Paula, ha sido una persona que ha podido entenderme y realmente “volver a vivir”, incluso se nos ponían los pelos de punta al narrar nuestras vivencias con este club. Hemos establecido varias comunicaciones telefónicas en las que la empatía, y sobre todo las ganas que hemos demostrado las dos en dar a conocer todo lo que nos ha pasado.
Nuestra intención es, por un lado, desahogarnos de alguna forma, y por otra parte informar a jugadoras de todo el territorio español y jugadoras que quieran iniciar su trayectoria en el balonmano español, para que conozcan nuestros casos. Creemos que lo que nos ha ocurrido puede servir de ayuda y sobre todo queremos hacerlo visible a través de los medios de comunicación con la finalidad de que los clubes tomen ejemplo de ello. Hacer visible que hay que hacer las cosas bien, y esa es la única forma de mejorar el balonmano español. Si piden que seamos profesionales, que los clubs y sus directivas también lo sean. La profesionalidad tiene que ser un principio esencial en ambas partes.
Se me habían quitado las ganas de jugar al balonmano, pero ahora más que nunca voy a luchar por mi dignidad, y por la dignidad de todas las jugadoras de balonmano. Nadie me va a quitar las ganas de jugar a lo que es mi pasión, mi vida. ¡EL BALONMANO! Y recomendar a todas las jugadoras de balonmano que mantengan un contacto con la Asociación de Jugadoras y se hagan socias, ya que ellos luchan por nuestros derechos y nunca se sabe lo que puede pasar el día de mañana. Para mí ha sido una gran ayuda y en un futuro puede que sea la tuya.

Agustina López Santamarina
31005676 C


Solo una diferencia, por ahora, en el transfondo de estas denuncias públicas: el caso de Valdivia ya tiene sentencia definitiva por parte de la justicia, mientras que la situación de López tendrá que resolverse en los juzgados. La fecha clave ahora es el 25 de junio ya que ningún representante del Rincón Fertilidad Málaga se presentó al acto de conciliación que tuvo lugar el pasado 25 de marzo. Esta reivindicación tiene un fin último, según las jugadoras: tratar de que estas situaciones no se vuelvan a repetir y que ninguna balonmanista de élite pase por este suplicio.


SINFILTROSDEPORTECIENPORCIEN – TERESA FRANCÉS

 


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5 Respuestas

  1. 10/05/2019 - 2: 49

    […] medio ha publicado este mediodía las dos cartas íntegras de Paula Valdivia y Agustina López que denuncian abiertamente cómo vivieron su salida del club andaluz. Tras varias declaraciones a […]

  2. 10/05/2019 - 4: 14

    […] llegar este conflicto que ha visto la luz esta misma mañana. La primera publicación fueron las dos misivas de Paula Valdivia y Agustina López que acusaban al Rincón Fertilidad Málaga, después llegó la respuesta del club de la capital de […]

  3. 11/05/2019 - 12: 45

    […] pero un trasfondo global que no exhibe la imagen más adecuada. El origen fue la publicación de las dos cartas de Valdivia y López y a raíz de ese momento, se desencadena una serie de respuestas públicas (todas en […]

  4. 11/05/2019 - 3: 50

    […] mujeres que ha estado abierta para las protagonistas. Cualquier persona que sea agente directo con este conflicto entre jugadoras y club que ha saltado al panorama mediático, tiene a su disposición este portal web: […]

  5. 11/05/2019 - 6: 10

    […] cuando estaba en su máximo apogeo la polémica protagonizada por la publicación de las carta de López y Valdivia contra el Rincón Fertilidad Má…, la RFEBM publicó el viernes (pasadas las 14 horas) sin el aviso previo -como suele ser habitual- […]

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