AULA CULTURAL: PARA ENMARCAR

BALONMANO FEMENINO
DIVISIÓN DE HONOR
ARTÍCULO DE OPINIÓN
Fotos: VGaribay

Soberbia, magnífica, sacrificada, ilusionante, dura, satisfactoria o prometedora pueden ser algunos adjetivos calificativos que definan la temporada de ese club modesto, pero grande, que es el Aula Cultural Viveros Herol de Valladolid. 
Cuando un equipo asciende a la División de Honor Femenina se le suele ‘exigir’ el objetivo de la permanencia, pero cuando un club tan humilde como el Aula Cultural se salva cuatro jornadas antes de la conclusión de la Liga y tiene opciones matemáticas de lograr la clasificación continental solo queda aplaudir. El Miriam Blasco se ha convertido en un auténtico fortín durante esta campaña y las pupilas de Miguel Ángel Peñas han logrado 14 de los 22 puntos disputados como anfitrionas. Cuando el nivel de la competición doméstica maneja la igualdad actual, el desparpajo y las ganas de las balonmanistas juegan un papel fundamental en cada encuentro, si a esto le añadimos que la vallisoletana es -junto a la guardesa- la mejor afición de nuestro país, las probabilidades de éxito se incrementan considerablemente. 
Saben promocionar el balonmano a través de las redes sociales, exhiben deportividad para con los otros clubes de la DHF públicamente y el contenido de su página web es notable.  

Es el cuarto equipo más goleado, lo que significa que rentabilizan al máximo cada diana que anotan. Disponen de una jugadora, internacional júnior, que ocupa la cuarta plaza en el ranking de mejores goleadoras: Amaia González de Garibay suma 144 tantos en 22 confrontaciones -promedia 6,55-. La gestión que desarrolla el Aula Cultural es realista -mucha gente del balonmano destaca la seriedad de su presidente-, cuida la cantera, tiene masa social y es un equipo que, subjetivamente, cae bien en líneas generales. 
Su entrenador, Miguel Ángel Peñas, es uno de los grandes culpables de esta campaña que pasará a formar parte de la memoria de muchos aficionados al balonmano femenino en España:
“Es mi hermano desde hace 20 años y, aunque voy a intentarlo, creo que no puedo ser objetivo. Miguel Ángel es muy amigo de sus amigos, es inteligente y con un buen expediente en la universidad de la vida. Visceral sobre todo en defensa de sus cosas. Como entrenador no tiene estudios, pero ha conseguido ser un técnico muy académico. No jugó al balonmano, pero conoce extremadamente bien el juego. Quizá lo mejor que tiene es la visión del error tanto en su equipo como en el rival, lo que posibilita que tome decisiones inteligentes. Su humildad le ha permitido aprender de mucha gente (su evolución ha sido sobresaliente en los últimos años). Lo peor, y está intentando corregirlo, es su vehemencia con el colectivo arbitral cuando considera que tiene razón. Insisto, empezamos con Castilla y León y llevamos juntos desde el año 95… Nunca hemos reñido”, así define a Peñas alguien que le conoce a la perfección: Jenaro Félix (actual seleccionador juvenil). Félix y Peñas forman dupla en ese combinado nacional. 
Quedan ocho puntos para vivirlos al máximo, cada aficionado debe saborear cada minuto y, además, ha vuelto Lulu Guerra para disfrutar la recta final de una temporada inimaginable hace ocho meses. Entidades como esta hacen mucha falta en el panorama del balonmano femenino español. Felicidades.

También te podría gustar...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *