TRIER – MADRID: EL BALONMANO COMO FORMA DE VIDA

Cristina Cabeza

Me gustaría empezar este artículo agradeciendo y alabando el trabajo y el esfuerzo de la web DeporteCienPorCien. A veces, tengo la sensación de que este periodismo que estáis realizando no gusta, molesta escuchar o leer la realidad de lo que nos está sucediendo. Es ahí donde más identificada me siento con lo que contáis. Gracias por hacer que el balonmano femenino español llegue ahí donde nos encontremos.

Hace aproximadamente cinco años decidí dejar mi carrera como jugadora de balonmano y dedicarme a otros asuntos cuando, de repente, una llamada cambió mi vida por completo. Por aquel entonces, el balonmano femenino español empezaba a derrumbarse, daba muestras de una crisis profunda y mostraba un futuro muy incierto. Nuestra liga dejaba de traer a grandes jugadoras para exportarlas y hacer importantes otras muchas ligas europeas. Llegaban momentos complicados para nosotras y muchos de los grandes equipos desaparecían de la competición y llegaban otros completamente amateur.

Yo viví los años dorados de este deporte, donde el Mar Valencia se proclamó campeón de Europa y la liga española era una de las más laureadas en el continente con algunas de las mejores jugadoras del mundo y donde hacerse hueco en la primera plantilla del club era una misión casi imposible. Aún así el balonmano femenino español estaba a años luz de otros grandes clubes europeos, en cuanto a derechos, visibilidad, patrocinio, difusión,…

De repente, cuando para mí todo parecía acabar, llega esa llamada que abre un nuevo futuro en mi vida como deportista, lejos de casa y en uno de los mejores países del mundo para disfrutar del balonmano: Alemania. Engancho mi carrera como jugadora de balonmano en Alemania con 35 años y hoy puedo decir que es una de las mejores experiencias de mi vida como deportista, además de disfrutarlo como jugadora, ha sido el país que apostó por mí como lo que soy ahora, entrenadora.

Ya había hecho mis deberes en España entrenando en la base de los clubes en los que había jugado, pero la oportunidad de sentarme en un banquillo a nivel profesional, con un primer equipo en la máxima categoría se lo debo a Alemania y a la gente que siempre confió y me animó para llegar a conseguirlo. Es curioso, yo no me veía sentada en un banquillo dirigiendo un equipo de balonmano y ahora no puedo sentirme más feliz y orgullosa de estar haciéndolo.

Gracias a algunos medios de comunicación, y sobre todo a DeporteCienPorCien, mantenía el contacto con el balonmano femenino español y en España sabían que Cristina Cabeza “aquella pequeña central madrileña que daba mucha guerra por todos los pabellones españoles” se convertía en la primera mujer española que entrenaba fuera de nuestras fronteras y llegaba a la Bundesliga Alemana.

Foto: Fernando Morcuende

En Alemania, el balonmano es un mundo diferente, es espectáculo, cultura, un medio de vida, es la unión de un país entero con sus deportistas, allí el balonmano no solo se ve, allí se vive. En cuanto al balonmano en sí, existen algunas diferencias evidentes en el juego como por ejemplo para ellas el físico es la base de este deporte y trabajan como nadie para ser las mejores.

Evidentemente, todos los colegios disponen de pabellones cerrados, debido al clima, donde hacer ejercicio, los niños realizan varios deportes a la vez hasta que eligen uno, y es aquí donde comienzan algunas de las diferencias. Pocos niños españoles entrenan en pabellones desde pequeños. En España, gracias al clima podemos disfrutar de este deporte al aire libre, con buenas dosis de sol y alegría, al fin y al cabo, el deporte es para divertirse y a los españoles se nos nota. El balonmano alemán, se caracteriza por ser un deporte de mucho contacto, muy físico, rápido con jugadoras de mucha envergadura y con sistemas muy cerrados, una de las grandes diferencias. Nosotras disfrutamos de la genialidad, el desparpajo y la libertad de sistemas más abiertos.

Yo he visto, en la ciudad donde vivía, trabajar mucho el balonmano en edades de inicio por repetición, automatizado, a veces llegando incluso a ser entrenamientos aburridos y donde el margen de mejora no podía ser muy elevado. Eso sí, disponen de todos los medios necesarios para mejorar el rendimiento. Si lo comparamos con el español, aquí proponemos entrenamientos donde los niños tienen que tomar decisiones por sí solos y donde se proponen ejercicios muy parecidos a la realidad de la competición.

En cuanto a los equipos de élite, los clubes tienen estructuras muy sólidas y con profesionales que se dedican a las diferentes competencias que requieren formar un club, como el manager, jefes de prensa, abogados, personal de material, speaker,… Allí también hay muchos clubes donde sus jugadoras estudian y/o trabajan, no todos los equipos disponen de jugadoras que se dedican única y exclusivamente al deporte, eso sí, las facilidades para combinar ambas cosas se multiplican por mil.

Desde mi punto de vista la gran diferencia entre nosotras y ellas es que desde el minuto uno en el que firmas un contrato con un club alemán, eres una profesional de ese deporte y tienes todos los recursos y derechos cubiertos. La organización de grandes eventos como la Final4 masculina no es casualidad, es un país que apuesta y apoya mucho a nuestro deporte y es un reflejo de la sociedad alemana. La organización del próximo mundial femenino, donde curiosamente España va a jugar la primera fase en Trier, ciudad en la que yo estuve en estos últimos años, llevan promocionándola desde hace más de un año, con reuniones semanales, publicidad en cualquier otro evento de la ciudad, periódicos, radios, televisiones, la ciudad está volcada en ello y se hace alusión continua para intentar conseguir que sea un éxito, no solo en esta ciudad, sino también en las otras sedes donde se celebrará parte de este mundial femenino. El país entero se vuelca con este tipo de competiciones y de ahí, de estas cosas entre muchas otras, tenemos mucho que aprender.

En Alemania sufrí mucho para sacar adelante e intentar consolidar al club en la categoría, no todo fue un camino de rosas pero me ha ayudado a madurar y a salir de situaciones difíciles, ha sido un aprendizaje continuo y una experiencia increíble lo vivido allí. Desde aquí animo a todas esas deportistas y entrenadoras, si alguna vez tienen la posibilidad de salir del país y tener una experiencia así, que no lo duden y que arriesguen porque merecerá la pena, eso sí, siendo inteligentes a la hora de elegir una opción.

Es curioso, que cuando DeporteCienPorCien publicó casi al final de la temporada pasada que quería volver a España y seguir vinculada a este deporte aquí, recibí muchas llamadas y mensajes en los que la gran mayoría me decían que estaba loca o que no se me ocurriera ya que el balonmano en nuestro país estaba mal, muerto, sin recursos… Pero yo, que soy una luchadora nata, pensé que lo mucho o poco que pueda aportar a este deporte, enseñando, aprendiendo o disfrutando, no tuve la menor duda de que lo quería hacer aquí, en casa, cerca de los míos y así es como comenzaron los contactos con el Club Balonmano Alcobendas. De vuelta a casa, en un club en el que siempre quise jugar y no pude, me da la oportunidad de dirigir un proyecto ilusionante para conseguir un objetivo que devuelva al Helvetia Balonmano Alcobendas a la máxima categoría.

Muchas cosas han cambiado desde que yo me fui hasta ahora, algunas buenas y otras no tanto, como por ejemplo la caída del balonmano femenino en el ranking EHF, en el 2012 éramos cuartas y ahora ocupamos el puesto 16º. La fuga de talentos, no solo jugadores/as sino también de entrenadores, ha hecho que nuestra liga descienda mucho y a nivel internacional llega un periodo de incertidumbre y para ello debemos tener mucha paciencia y marcar pequeños objetivos dentro de la realidad en la que nos movemos. Sin embargo, se ha dado un paso de gigante en cuanto a la visibilidad de balonmano femenino, con el programa semanal y la retransmisión televisiva por primera vez en la historia de partidos en directo de nuestro deporte. Debemos seguir trabajando en esa dirección.

Foto: Fernando Morcuende

Muchas jugadoras jóvenes asumen un gran protagonismo en los primeros equipos de sus clubes, señal de que se está haciendo un buen trabajo en las canteras pero aquí me gustaría hacer un inciso. Ahora resulta más sencillo llegar al primer equipo que antes y eso es positivo porque adquieres más experiencia y te hace crecer como jugadora pero también puede ser perjudicial ya que ni la exigencia, ni el sacrificio por llegar son los mismos, esto unido a la falta de recursos en los equipos, hace que el nivel de nuestra liga haya descendido estrepitosamente.

Llevo apenas tres meses trabajando en Alcobendas con el equipo sénior y juvenil femenino, un club rodeado de profesionales y “locos románticos” apasionados de este deporte, con muy buena infraestructura, gestión y con una de las canteras más grandes e importantes de España. Aquí todos pertenecemos a una misma familia y en lo único que pensamos es en cómo ayudar al de al lado para hacerle mejor, donde se respira balonmano cada segundo que pasas en el Pabellón de los Sueños, aquí no solo sientes tu equipo, sientes tu club y es un ejemplo a seguir para muchos otros. Agradezco su confianza puesta en mí y lo único que puedo hacer es devolvérsela con trabajo y la esperanza de estar donde este club se merece.

Para finalizar y en mi opinión, todos podemos hacer un poco más para levantar el balonmano femenino, yo apuesto por este deporte y me siento una privilegiada de poder seguir trabajando y disfrutando de ello. Debemos remar en la misma dirección para seguir creciendo, todo apoyo es poco.

“Mucha suerte y a disfrutar”

Felicidades a DeporteCienPorCien por estos ocho años de vida y que cumpla muchos más…


Cristina Cabeza es entrenadora del Helvetia Alcobendas. Su carrera como jugadora fue dilatada, mientras su periplo en la dirección de equipos comenzó en Alemania (DJK/MJC Trier).


 

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2 Respuestas

  1. 28/11/2017 - 9: 41

    […] de potencial en este grupo es notable y mucha culpa de ello la tiene el Helvetia Alcobendas de Cristina Cabeza, que sigue coliderando la tabla junto al mítico Adesal Córdoba -un fijo en las fases de ascenso-. […]

  2. 01/12/2017 - 1: 24

    […] de Krumbholz están en el mismo grupo A. Los asiduos a leer este sitio conoceréis de sobra a Cristina Cabeza, actual entrenadora del Helvetia Alcobendas y antes en la dirección del Trier germano. Nadie mejor […]

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