NORUEGA Y FRANCIA SE CITAN EN EL ELÍSEO MUNDIAL

Antes de que se iniciara esta edición número 23 del Campeonato del Mundo femenino, la gran favorita era Noruega. Después Rusia y, en tercera posición, Francia. Noruega apalizó a las rusas de Trefilov -tetracampeonas mundiales- en los cuartos de final y noqueó con contundencia también al combinado tulipán en las semifinales, mientras que las galas han incrementado su solidez según ha avanzado la competición para ganar a Montenegro en cuartos de final y a Suecia en las semis. Las trayectorias hasta esta finalísima mundial, será la tercera en la que se citan ambas selecciones, han sido muy diferentes. La nórdica ha sido solvencia y espectáculo, la gala ha mostrado galones y seguridad. @EldrickISB señala que será la séptima final en un Mundial para la escuadra que dirige Thorir Hergeirsson y la quinta para el conjunto de Olivier Krumbholz. Obviamente, la favorita es la todopoderosa Noruega, que ya ganó los dos precedentes y busca su cuarta corona mundial. Las galas quieren su segundo oro mundial -dominaron el planeta balonmano en 2003-. El domingo será el desenlace.

Foto: IHF


NORUEGA – FRANCIA (17:30 horas, Teledeporte)

PAÍSES BAJOS – SUECIA (14:30 horas, Teledeporte)


El primer choque de semifinales fue un monólogo noruego. Arrancó 2-10 la fiesta y las neerlandesas tuvieron que esperar hasta el minuto 17 para anotar su tercera diana. Las actuales campeonas mundiales anularon todos los recursos de las neerlandesas, nadie brilló: ni Groot, ni Abbingh, ni Wester,… Y si no brillas cuando juegas contra Noruega, y ella sí lo hace, suele pasar lo que pasó en cuartos de final contra Rusia o lo que les pasó en semis a las de Helle Thomsen. La primera línea nórdica está en su auge, 19 goles del triángulo de oro que forman Mork, Oftedal y Kristiansen deshabilitaron las opciones de La Oranje. Poco se habla de doña Veronica, por cierto. Además, hay que sumar el rédito defensivo y el 34% de Lunde y Grimsbo. Y lo que trasmiten, claro. La anchura del juego, el vértigo de sus contragolpes, la calidad individual, los recursos técnicos que poseen,… Son clases magistrales. Ya tienen su medalla número 25, pero quieren que sea de oro. Solo Francia lo puede impedir, quizá la segunda mejor selección de balonmano femenino de la última década con seis preseas y subiendo al podio olímpico, mundial y continental. Les Bleues precisan de un dispositivo defensivo infranqueable y de una aportación bajo palos superlativa, un marcador a pocos goles y de tempo pausado. Están cómodas por debajo de 25 goles, pero su rival querrá imponer un ritmo elevado. Veremos quién manda. El porcentaje de lanzamiento es superior en Noruega (65% por el 61% francés), Noruega promedia 32,5 goles por encuentro y Francia ‘solo’ 26,5. En cuanto a los goles en contra, la retaguardia gala supera a la noruega recibiendo solo 21 por partido (21,6 encajados por las de Hergeirsson).

Foto: IHF

La final de consolación la disputarán Países Bajos y Suecia, un duelo muy equilibrado -al menos a priori- donde quizá pueda entrar en escena la gestión del cansancio acumulado ya que estamos hablando del noveno encuentro para las cuatro selecciones que quedan en liza. Las neerlandesas quieren su tercera medalla internacional tras las dos platas obtenidas, mientras que las suecas ya han hecho historia y buscan el primer metal en un Mundial de su palmarés.

Alemania sí demostró su pasión por el balonmano en la recta final del Mundial, las dos semifinales tuvieron una asistencia de público de 11.261 personas. Cifras muy superiores a las que se registraron en los cuartos de final de este mismo campeonato. En las finales se espera el lleno con 13.000 aficionados, muchos de ellos noruegos que saben que no se equivocan si reservan billetes para las finales, aunque no superarán los 19.467 que registró Belgrado en la final de 2013 entre Brasil y las anfitrionas de Serbia. Encuentro este último que dirigieron los españoles Andreu Marín e Ignacio García, que cuajaron una gran actuación en las semifinales entre suecas y francesas en el Barclaycard de Hamburgo ayer.


 

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1 respuesta

  1. Pove81 dice:

    totalmente de acuerdo con respecto a Veronica Kristiansen, quizá no es tan mediática como sus otras dos compañeras de primera línea, pero para mí, es tan importante como Oftedal y Mork. De hecho, Kristiansen es mi jugadora favorita de Noruega. Para terminar, yo saldría con Kurtovic en el extremo derecho de inicio, aunque haya jugado casi siempre de lateral(sobretodo en Larvik), creo que como extremo tiene más nivel que Skogrand(creo que tampoco es extremo pura). Es el único “pero” que le pondría al genial equipo del amigo Hergeirsson. Gracias por la cobertura y difusión del balonmano femenino

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