LAS HERMANAS TCHAPTCHET: LAS JOYAS DE YAUNDÉ

Damas y caballeros, saquen sus libretas. Tomen nota de estas dos perlas camerunesas porque la próxima década pueden ser actrices principales en la cinta del balonmano practicado por mujeres en España. Incluso fuera de nuestras fronteras, quién sabe. Son dos hermanas que juegan en las categorías inferiores del Beti-Onak y han participado recientemente del CESA 2018 que acogió Galicia. La mayor se llama LYSA TCHAPTCHET DJUISSIE, finalizó en cuarta posición con el combinado navarro juvenil que dirigió Chema Vives. Ha sido una de las sensaciones del campeonato, ha anotado 15 goles en seis encuentros y cuatro de ellos los firmó en las semifinales ante Catalunya. Su hermana pequeña es LYNDIE TCHAPTCHET DJUISSIE, una lateral más pura aunque también coquetea con los 6 metros. Su estreno fue espectacular con un 9/11 ante Cataluña, finalizó el torneo con 25 dianas y en sexta posición. Ambas están más que “fichadas” por la dirección deportiva de la RFEBM y por algún que otro entrenador más. De origen camerunés pero más de 10 años en España, están envueltas en el proceso de obtener la nacionalidad española -requisito fundamental para poder ser convocadas con las selecciones nacionales-. El título de Guerreras les espera más pronto que tarde, llevan el balonmano en la sangre.

Lysa y Lyndie Tchaptchet.

Lysa nació un 20 de diciembre de 2001, juvenil de primer año. Tiene 16 años y mide 185 centímetros. Lleva ya ocho años jugando en el 40×20 y recuerda así el origen del idilio con este deporte: “Nuestro coordinador, cuando éramos pequeñas, le dijo a mi madre que nos apuntase a balonmano. Como no teníamos mucha idea de cómo era el deporte, nos apuntamos un poco por curiosidad y de casualidad. Y como nos gustó, seguimos jugando. Pero vamos, nuestro abuelo ya jugaba al balonmano”. Tienen los genes, su abuelo rozaba los dos metros (196 cm) y jugó en el club de Yaundé, la capital camerunesa. Central o lateral, aunque empezó tarde su carrera balonmanística se retiró a los 35 años. Por ahora, siguen sus pasos. Lysa es pivote y lateral: “Toda mi vida he sido lateral, pero últimamente me han estando probado en el pivote y como ha tenido resultado juego ahí. Depende de cómo esté el partido y cómo esté la situación, es que al llevar toda mi vida en el lateral igual estoy más cómoda pero el pivote también me gusta mucho”.

Lyndie vino a este mundo un 13 de enero de 2005, infantil de primer año. 13 años recién cumplidos y ya mide 182 centímetros. Empezó a jugar a los siete añitos y, por lo que cuentan, es más racional -o menos impulsiva- en la cancha. Se congratula de haber podido ser parte importante de la selección infantil navarra, también Lysa tiene palabras de agradecimiento cuando se le pregunta por el Campeonato de España de combinados territoriales y cree que el año que viene pueden tener mayores expectativas: “Para mí es un honor, cada año es diferente y este año me ha gustado mucho, me ha gustado mucho mi equipo y en general me he visto mejor también personalmente. Somos muchas de primer año, el año que viene tendremos más opciones, aspiraremos a todo lo que se pueda”. Si se habla de soñar, las Tchaptchet lo tienen meridianamente claro. Las dos coinciden en que desean vestir la elástica de las Guerreras y poder ser profesionales de este deporte: “Me encantaría, es como un sueño para mí. Mi sueño sería jugar en la selección española y en un equipo de la Liga Iberdrola DHF. , todo lo que pueda aspirar. Cuanto más mejor. Me gustaría vivir del balonmano, aunque al ser chica es un poco más difícil”, dice Lysa. Enseguida Lyndie refuerza el mismo argumento: “Mi sueño sería entrar en la selección española y poder dedicarme al balonmano”.

Lysa Tchaptchet en acción.
Foto: Marta Contin

¿Cómo se definen? Lyndie se muestra muy directa para hablar de su hermana mayor: “Lysa va a lo bestia, lucha con todas sus fuerzas”. Lysa, en cambio, profundiza más en las características de la pequeña como jugadora: “Lyndie y yo jugamos muy diferente. Ella es como más técnica, más controlada, tiene más cabeza, pero su juego está muy bien. Entre las dos en casa vamos ayudándonos entre nosotras”. No hay piques por ahora, sino simbiosis. ¿Quién es mejor?, les preguntamos. La pequeña salta: “Lysa, Lysa”. La mayor pone la calma y reflexiona: “Somos muy diferentes, yo a la edad de mi hermana no tenía tanto nivel como ella”. Como todos los deportistas de edades tempranas, tienen sus heroínas. La figura tan relevante de esas jugadoras consagradas que sirven como espejo para las que, en unos años,  les sustituirán en su rol.

Lyndie Tchaptchet durante un partido.
Foto: CESA2018


LYNDIE: “Antes mi jugadora preferida era más Marta Mangué pero como ahora ya no va a la selección, me gusta también Shandy [Barbosa]. Y Eli Pinedo también”.

LYSA: “Mi jugadora preferida es Shandy [Barbosa]… Es que antes mi hermana y yo jugábamos a que ella era Marta [Mangué] y yo Shandy [Barbosa], esa era la risa. Me gusta porque me siento muy identificada con ella”.


Chema Vives

Chema Vives es una de las personas que conoce bien a estas dos jugadoras, especialmente a Lysa -la mayor- porque ha sido parte de su equipo en el pasado Campeonato de España de selecciones autonómicas. No duda sobre la proyección de ambas: “Lysa y Lyndie son dos diamantes en bruto que todavía hay que pulir. Ambas jugadoras pueden alternar la demarcación de lateral izquierdo y pivote, aunque la mayor quizá está más acostumbrada a los seis metros y la menor se desarrolla por igual en ambos laterales. Ambas destacan por su potencial físico y antropométrico. Lysa, con sus 185 centímetros, es una defensora excelente en zonas centrales y en ataque destaca por su potencia en el lanzamiento y por sus salidas veloces al punto fuerte. Difícil de parar. Es probable que se deba trabajar con ella ciertos aspectos técnicos en la parcela ofensiva”. Respecto a la pequeña de 1,82 metros, con solo 13 años, lo tiene claro: “Lyndie destaca en retaguardia por saber ofrecer las ayudas defensivas en el momento preciso a pesar de ser todavía una jugadora infantil de primer año. Tácticamente es muy inteligente, manejando una toma de decisiones de calidad impropia con su edad. Igual que Lysa, Lyndie también dispone de un poderoso lanzamiento”.

Ahora llega la etapa más compleja, el último proceso es determinante porque decidirá si todas las cualidades que tienen se consolidan y cuajan de la mejor manera posible. Disciplina y trabajo son dos ingredientes necesarios para que este bonito futuro que se adivina en el corto plazo, se convierta en realidad: “Si las dos continúan con esta trayectoria y perfeccionan su potencial en la etapa formativa, su futuro puede ser brutal. Las dos están en pleno proceso de crecimiento y, si el trabajo físico va acompañado del técnico-táctico en la proporción adecuada, podríamos estar hablando de dos jugadoras top en no más de cinco años. Son jugadoras jóvenes y trabajadoras, lo tienen todo, solo se les debe mostrar el camino. De hecho, el área técnica de la RFEBM ya las vigila muy de cerca… Apréndanse estos nombres: Lysa Tchaptchet y Lyndie Tchaptchet. En unos años serán muy conocidos”, sentencia Vives.


 

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6 Respuestas

  1. Elorza dice:

    Por muy buenas que sean ya, este reportaje llega demasiado pronto, me parece. Sobre todo en lo que respecta a la pequeña. Ni idea de lo que deparará el futuro, pero me andaría con más ojo.

    • Vicente Soler Olcina dice:

      Puede que tengas razón en el sentido de la edad, por eso se deja claro al final que ahora llega la etapa complicada y se requiere mucho trabajo y disciplina. El futuro dependerá de ellas en gran medida, pero este reportaje trata de presentar a dos jugadoras con una historia humana detrás que tienen una proyección impresionante. Gracias por el comentario. Un saludo.

      • Elorza dice:

        Es que igual centraría más el reportaje en sus padres, entrenadores, profesores… Siento ser tan quisquilloso, pero vemos lo fácil que se juega a “vender el futuro” y lo fácil que se olvida todo el trabajo que ese futuro tiene detrás.

        • Vicente Soler Olcina dice:

          No hay nada que sentir, Elorza. Tú tienes una opinión y la expresas con respeto, nosotros no vendemos el futuro porque depende de ellas y de sus entrenadores. Nosotros les situamos como protagonistas de una historia humana con un potencial éxito deportivo. Saludos.

  2. Baudouin dice:

    Dos futuras Guerreras. Adelante, seguís trabajando mucho con disciplina y humildad. Con la ayuda de Dios hablaremos de vosotras en un futuro próximo. Ánimo y Coraje

  1. 19/01/2018 - 7: 52

    […] leer el reportaje  de estas dos antiguas alumnas del CPEIP Lorenzo Goicoa, que triunfan en el deporte del […]

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