EXTRANJERAS EN DHF I: AMÉRICA


24. Esta es la cifra de jugadoras provenientes del continente americano que juegan esta temporada en División de Honor Femenina. Hoy en día, son muchas las personas que abandonan sus países en busca de un futuro mejor, y el deporte y el balonmano femenino no son una excepción. España se ha convertido, para muchas, en una puerta de acceso a Europa y el idioma facilita la adaptación a una cultura balomnanística totalmente diferente. Es necesario resaltar que estos datos reflejan sus nacionalidades, no su lugar de nacimiento (por ejemplo, Nicole Morales nació en Bolivia pero tiene la nacionalidad española).

Infografía: Ariadna Cañameras

Las nacionalidades de América que juegan en la Liga Guerreras Iberdrola son:

  • Argentina (8): Marisol Carratú, Luciana Mendoza y Rosario Urban (Mecalia Atlético Guardés), Elke Karsten (SuperAmara Bera Bera), Rocío Campigli (Mavi Nuevas Tecnologías), Macarena Gandulfo (Rincón Fertilidad Málaga), Ayelén Rosalez (Godoy Maceira Porriño) y Manuela Pizzo (Rocasa Gran Canaria).
  • Brasil (8): Gabriela Romero (Mecalia Atlético Guardés), Adriana Cardoso y Gulia Guareiro (SuperAmara Bera Bera), Renata Lais (Mavi Nuevas Tecnologías), Gabriela Pessoa (Rincón Fertilidad Málaga), Rafhaela Priolli (Rocasa Gran Canaria, también con pasaporte italiano), Daniela Piedade (Muchoticket Puchi) y Iasmim Albuquerque (Godoy Maceira Porriño).
  • Paraguay (2): Marizza Faría (Mavi Nuevas Tecnologías) y Andrea Amarilla (Godoy Más ceira Porriño).
  • Uruguay (2): Rafaela Bergara (Aula Cultural, también con pasaporte italiano) y Agustina López (Mavi Nuevas Tecnologías).
  • Cuba (2): Lorena Téllez (Mavi Nuevas Tecnologías) y Lisandra Lussón (Rocasa Gran Canaria).
  • Chile (1): Valeska Lovera (Aula Cultural).
  • República Dominicana (1): Danilza Liranzo (Godoy Maceira Porriño).

El equipo que concentra más jugadoras internacionales del continente americano es el Mavi Nuevas Tecnologías con seis militantes, mientras que el Mecalia Atlético Guardés es el que más argentinas tiene, tres, y el SuperAmara Bera Bera el que cuenta con más brasileñas, dos. El Base Villaverde, el BM Castellón y el Hotel Gran Bilbao Zuazo no tienen a ninguna jugadora extranjera en sus filas, mientras que ni en el Elche Mustang ni en el Canyamelar VLC ni en el KH7 Granollers entrena ninguna jugadora americana.

Adriana Cardoso, brasileña del SuperAmara Bera Bera (Foto: Juan Antonio Garaikoetxea)

La razón principal por la que estas jugadoras aterrizan en España es la búsqueda de un futuro mejor. Este es el caso de Lisandra Lussón, cubana del Rocasa Gran Canaria, que llegó la temporada pasada para mejorar su “nivel deportivo y económico”, al igual que jugadoras como la paraguaya del Mavi Nuevas Tecnologías Marizza Faria, la argentina del Mecalia Atlético Guardés Rosario Urban o la uruguaya del Aula Cultural Rafaela Bergara. Muchas de ellas también llegan por circunstancias personales, como es el caso de la dominicana del Godoy Maceira Porriño Danilza Liranzo, o por casualidad, como la chilena Valeska Lovera que llegó al Aula Cultural hace un año porque, tras la lesión de O’Mullony, “Miguel Ángel Peñas preguntó a un entrenador nacional mío, Juan Moreno, si conocía una zurda… Y aquí estoy”, asegura la chilena a los micrófonos de DeporteCienPorCien. Mención especial merece la vuelta de Adriana Cardoso, la brasileña del SuperAmara Bera Bera que jugó en España dos temporadas (2012-13 y 13-14) y ha vuelto este verano: “vine porque estaba buscando un país donde, aparte de buen balonmano, también pudiera tener vida social… Eso fue lo que eché de menos el año que estuve en Dinamarca, por eso volví”, afirma la jugadora.

Todas ellas coinciden en destacar el apoyo que el balonmano femenino recibe en España en comparación con sus países de origen. La División de Honor supone un cambio del amateurismo absoluto –“En Argentina uno debe pagar para practicar este deporte”, cuenta Rosario Urban– a un nivel de profesionalidad que, pese a que todavía debe mejorar, es infinitamente superior al de América. Esta tendencia está cambiando en algunos países como la República Dominicana, donde “están dando a conocer el balonmano en las escuelas”, según Danilza Liranzo, pero todavía tiene muchísimo recorrido por delante. En Cuba, por ejemplo, “la competición no dura todo el año”, explica Lussón, o en Brasil, donde “hay muy buenas jugadoras pero la liga dura unos tres meses y no es tan competitiva”, comenta Cardoso. Estas condiciones hacen que el nivel de competición de la liga española sea superior al de las de los países americanos: “el sistema de juego en mi país es mucho más lento, no hay tanta competitividad, siempre ganan los campeonatos las mismas ciudades… En España, en cambio, el juego es más rápido, más fuerte y la liga es ordenada”, confirma Lovera.

Rosario Úrban, argentina del Mecalia Atlético Guardés (Foto: Phototeca B&N)

Por ello, Rafaela Bergara, la uruguaya del Aula Cultural, coincide en que “lo mejor de jugar en España es el nivel que te exigen las categorías, porque puedes crecer a nivel individual y colectivo” y destaca “el gran el conocimiento que tienen los entrenadores”. A ese crecimiento deportivo y personal también hace referencia Rosario Urban: “Creo que lo mejor de jugar aquí es todo lo que yo puedo llegar a aprender y adquirir como jugadora. España puede llegar a formarme en un montón de aspectos del balonmano”. Por otra parte, Marizza Faría, la paraguaya del Mavi Nuevas Tecnologías que llegó a España hace 10 años, destaca “la oportunidad de compartir vestuarios con grandes jugadoras y personas”, que alude a la parte más personal y emotiva de su experiencia en la División de Honor.

Esta misma faceta, la personal, es también la que influye negativamente en la experiencia de las americanas en España: “estar alejada de mi familia, de mi país y de mis amigos es lo más duro de jugar aquí”, apunta Faria. El hecho de que el nivel deportivo sea superior al de sus países de orígenes también hace más dura su adaptación a la Liga Guerreras Iberdrola, como afirma Valeska Lovera que, “al venir de Chile, todavía no he llegado al 100% de lo que puedo dar, pero con el tiempo iré mejorando mi nivel”. Adriana Cardoso, que tiene ya cierta experiencia en la liga española y que ha jugado en otros países europeos, señala que echa de menos “más público en los pabellones”, algo por lo que luchamos todos.

Marizza Faria, paraguaya del Mavi Nuevas Tecnologías (Foto: Joaquin Pañeda)

El principal atractivo de España para las jugadoras que vienen de América es, sin duda, la oportunidad de poder jugar en otras ligas europeas. Para muchas, la División de Honor es una plataforma para crecer y promocionarse en las mejores competiciones del viejo continente. Este es el caso, por ejemplo, de Lovera, que reconoce que esta “es una liga muy competitiva, importante, que te ayuda a abrirte puertas para irte a otras ligas europeas… Pesa mucho más que tú estás jugando en España que no en Chile”, y que confirma que “no me veo toda la vida jugando en España porque quiero probar otras ligas, otros estilos de juego, niveles más competitivos, donde pueda aprender mucho más…”. En esta misma línea, Urban y Bergara apuntan a que eso les encantaría, pero que “todo ello conlleva tiempo, trabajo, esfuerzo y sacrificio en día a día para poder llegar”.

Continuar con sus carreras deportivas es el objetivo principal de todas ellas. En el caso de Marizza Faría, una de las jugadoras más importantes de la historia de su país, tiene además un reto de selección importante en el Mundial de Alemania del mes de diciembre: “para nosotras es un premio estar en el mundial, saldremos a disfrutar y a competir todos los partidos, dando lo mejor de cada una como siempre hemos hecho”. Muchas de las jugadoras que vienen del continente americano representarán a sus países en el Campeonato del Mundo, algo que evidencia el potencial que jugar en la División de Honor les aporta deportivamente y personal.

 

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5 Respuestas

  1. Balonmán Galego dice:

    Iasmim Albuquerque? Extremo zurda brasileña del Godoy Maceira?

  2. Balonmán Galego dice:

    Y jugaría que Canyamelar Valencia tiene a una ¿alemana? En sus filas. Wilke.

  1. 17/11/2017 - 1: 34

    […] hace unos días explicamos que en la División de Honor Femenina había muchas jugadoras provenientes del continente americano, hoy es el turno del resto del mundo. En total hay 20 balonmanistas de Europa, Asia y África que […]

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