DANI LARA: “SI NO HAY MEDALLA SUENA A FRACASO Y NO HAY QUE ASUSTARSE”

Mañana se va a producir el pistoletazo de salida al Mundial de Kazán 2018 de balonmano playa donde la selección española defiende título, Dani Lara analiza el estado de forma de las internacionales y las posibilidades de revalidar el trofeo. No reniegan del potencial que atesoran y tampoco se esconden, saben que son una de las escuadras favoritas al podio. El color de las medallas es otra historia porque, en esta disciplina, el shoot out no entiende casi nunca de lógica. Oro mundial en 2016 y bronces en 2017 (Europeo y World Games), Lara asegura que los cambios en la lista de 10 jugadoras responden a motivos tácticos y la ausencia de García y Sánchez no significa que se les haya cerrado la puerta en el futuro. La gran novedad es la balonmanista del Super Amara Bera Bera, Alba Menéndez: “ha encajado perfectamente”, sentencia el técnico español. Grecia, Paraguay y Australia serán los rivales en la fase de grupos en una cita mundialista (24 al 29 de julio) que cuenta con varios favoritos, puede haber condiciones meteorológicas que condicionen el juego pero las españolas saben adaptarse casi a cualquier característica.

Las 10 elegidas: SONORA SOLANO, PATRI ENCINAS, CRISTINA CONEJERO, PATRICIA CONEJERO, ASUN BATISTA, MÓNICA CÁMARA, JUDITH VIZUETE, INMA NAVARRETE, ALBA MENÉNDEZ y MARICARMEN SÁNCHEZ.

Foto: beachandball

 

Habéis tenido días de entrenamientos y partidos, por ejemplo con victoria y derrota en la doble confrontación ante las francesas, ¿cómo llega el equipo? ¿Estás contento?

Sí, la verdad es que muy bien. Hubo días de carga física en Sabadell donde aprovechamos para conseguir un poco de fatiga y las chicas trabajaron muy duro esos tres días. En Francia, el primer partido fue un poco más serio, ambas selecciones presentamos nuestras credenciales y vimos un poco el nivel de cada una. Luego los siguientes fueron más de tanteo, yo también llevaba 15 jugadoras y aproveché la oportunidad para ver a todo el mundo en diferentes posiciones, sí es verdad que en el último encuentro el equipo estaba un poco descompensado y de ahí el resultado, que es lo de menos. Lo importante era prepararse y, sobre todo, trabajar con un alto grado de fatiga para descansar la última semana y llegar en las mejores condiciones al Mundial.

En la lista definitiva, una de las novedades más impactantes es Alba Menéndez. Una jugadora contrastadísima en pista, con experiencia y con unas condiciones antropométricas impresionantes.

Pues la verdad es que sí, le echamos el ojo en pista por su versatilidad y también por su liderazgo, pensamos que nos podía encajar y ha encajado perfectamente.  Se ha adaptado muy bien al grupo y eso que hay diferencia de edad y diferencia cultural porque se nota que es del norte [risas]. Se ha integrado genial en el grupo y las características físicas que muestra en pista se han visto reflejadas en la arena, tiene una velocidad espectacular y su capacidad de lanzamiento no se ve mermada por estar en la arena, la verdad es que hemos encontrado muy diferente y creo que va a sorprender a más de una selección.

Hay alguna otra novedad en la convocatoria como Mónica Cámara…

Sí, Mónica es una chica que llevábamos tiempo siguiendo y que por diferentes cuestiones no entró y ha sido un poco de casualidad. Al final ha habido bajas y ella ha cubierto un hueco, pero hizo una concentración espectacular en la defensa con la gran envergadura que tiene y nos ha encantado. Ha mostrado un nivel muy alto, esperemos que muestre el mismo en el Mundial porque eso significaría tener cosas muy interesantes para nosotros.

Los entrenadores intentáis evolucionar y se producen cambios… Raquel Caño ha dejado la selección, pero las dos ausencias más sorprendentes fueron Luisa García Toro y Andrea Sánchez, ¿por qué este relevo?

Bueno, no responde a un relevo generacional ni mucho menos…

No, ya, me refiero a relevo táctico o de otra clase…

Sí, porque en el último Europeo ya vimos que muchas selecciones nos tenían muy bien estudiadas, nos ofrecían cierto tipo de espacios y la defensa es verdad que tenía un índice y una efectividad muy elevada, pero también es cierto que habíamos entrado en un modelo muy predecible. Intentamos buscar cosas diferentes y cosas nuevas, apoyándonos en la versatilidad y en la variabilidad que tenemos en nuestra liga, que empieza a ser muy potente. Los Arena 1000 nos ofrecen muchas posibilidades y por eso abrir el abanico de otras jugadoras pensamos que era interesante de cara a este campeonato, lo cual no significa que se esté cerrando la puerta a nadie ni mucho menos. Simplemente hemos elegido diferentes modelos de juego y ahora mismo hay otras jugadoras distintas que se adaptan bien a este modelo.

Foto: EventMedia

Sois las actuales campeonas mundiales, ¿pesa mucho el oro de 2016 antes de empezar el campeonato?

[Risas] Noooo, tanto como pesar no. Es una responsabilidad pero creo que la selección, desde que se quedó apeada de las medallas en Lloret 2015, su objetivo siempre ha sido estar en zona de medallas. ¿Que al año siguiente quedas campeona del mundo y al siguiente tienes dos bronces? Pues sí, es el sitio donde queríamos estar. Es más responsabilidad que presión, la presión es algo negativo, pero vamos a por las medallas aunque va a ser complicado ya que en 1/4 de final lo normal es que nos crucemos con un hueso y te puedes quedar fuera y lejos de la medalla. Tampoco tienes que tener miedo de no llegar, sino que tenemos que ir con la humildad, somos un equipo muy trabajador, hemos hecho una buena preparación y, a partir de ahí, la competición te pone en tu lugar.

Hablando más de lo externo que de lo interno y teniendo en cuenta que hablamos de una disciplina nueva en España, ¿cómo es el foco mediático que rodea a una selección tan exitosa recientemente? Da la sensación de que no subir al podio es un fracaso…

Sí, eso sí. Pero también te cuento una anécdota, en 2016 cuando no habíamos ganado nada vi en Twitter una estadística que nos daba favoritos para ganar el oro, nos hizo gracia y cuando se hizo realidad pensamos que sí que tenían depositada toda la confianza en nosotras. Obviamente, si no tienes medalla suena a fracaso y no hay que asustarse en ese sentido. Las expectativas son altas, la apuesta de la RFEBM en los Arena 1000, empiezan a salir muchos entrenadores y empieza a haber muchas jugadoras y la presión existe. Es que es así, ahora mismo somos el país que mejor está trabajando en el balonmano playa, tanto en el plano organizativo como competitivo, y no cubrir las expectativas a nivel deportivo puede saber muy mal. Yo lo asumo como parte de todo esto, estamos en expansión y viviendo un momento tan dulce con retransmisiones deportivas en televisión, con streaming y campeonatos con más de 100 equipos… Pues si la selección va a un Mundial y hace un papel muy discreto, es lógico que se vea como fracaso. No obstante, la dirección técnica nos deja muy tranquilos. Zapa [Juan Carlos Zapardiel, director técnico] insiste mucho en el trabajo que estamos haciendo, que la selección tenga una buena imagen y sea representativa de los que está pasando en los Arena 1000. Vamos con esa tranquilidad y no con esa presión de que las medallas marquen el futuro de la selección.

Entonces, favorita España y quién más…

Pues yo creo que hay muchas, no por el hecho de decir lo típico de ‘todas son muy buenas’. Creo que hay muchas selecciones que están acabando ciclo como Australia, que llevan tres años con el mismo grupo, ya no son las mismas que me encontré en Recife sino que tienen más experiencia. Te hablo de Australia pero Grecia hizo un campeonato espectacular y son las primeras con las que nos vamos a medir. Son selecciones que, a priori, no tienen nombre. Ya no te digo Dinamarca, Noruega, Rusia y Brasil, que están en el otro lado del cuadro, y que incluso con Polonia son los países favoritos. Si tengo que dar un candidato, Brasil que ha tenido problemas en la preparación pero creo que tiene el suficiente potencial para hacer un gran campeonato.

Grecia y Australia, que ya has analizado, son las primeras rivales junto a Paraguay. Rusia es un país gigantesco, no sé si tendrá distintas y variables condiciones meteorológicas o si puede influir en el juego…

A ver, las previsiones para el domingo son de lluvia y esperamos un terreno duro. Es cierto que las competiciones de la IHF suelen tener arenas de alta calidad y drenan muy bien, pero ya vimos en Budapest que cuando estamos tres días con lluvia pues no drena y hay charcos y hace frío, lo que afecta realmente es el frío más que el agua. Y luego hay otro condicionante añadido, estamos valorando muy seriamente, que es el balón. Rasán incorpora un nuevo prototipo para este Mundial y, la verdad, es que con lluvia reacciona muy mal. Esperamos frío y condiciones duras pero es verdad que ahí la jugadora española está por encima del resto, incluso por delante de selecciones como Brasil, nos adaptamos muy bien en los últimos años. La jugadora española, ante climatologías adversas, también sabe jugar con adaptación de balón, lanzamiento a dos manos o cambiar el estilo a nosotras no nos coge fuera de juego. Eso es un poco lo que pasó en Budapest, muchas selecciones se vieron condicionadas y nosotras nos adaptamos muy bien.


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