EL BALONMANO FEMENINO ESPAÑOL SE DESPLOMA EN EL RANKING EHF

Ya se ha publicado la clasificación oficial de la EHF para la próxima temporada 2017/18. La División de Honor Femenina está muy lejos, todavía más lejos que hace un año, de intentar ser la mejor liga del planeta -como dijo hace seis meses en DeporteCienPorCien hace seis meses el máximo mandatario del balonmano-. España estuvo durante años en el podio de las mejores competiciones de Europa, eran otros tiempos. Pero no hace tanto que ocupó. durante dos años seguidos (2012/13 y 2013/14), la cuarta posición de este ranking con un coeficiente superior a los 80 puntos. La próxima campaña, el lugar que ocupará el balonmano femenino español en Europa será la decimosexta con un pobre coeficiente que apenas supera los 20 puntos, se han perdido dos posiciones con respecto al año anterior y sería una tarea compleja encontrar una situación peor en la historia de la DHF.

Infografía: Ariadna Cañameras

El ocaso ha sido estrepitoso. Es un descenso sin frenos, de los casi 82 puntos y la cuarta plaza en la campaña 2012/13 -posición que se mantuvo también en el siguiente curso- se pasó a la sexta plaza (2014/15) con 74,22 de coeficiente, un año después se bajó hasta el octavo puesto y solo 45 puntos, la 2016/17 comenzó con España en la decimocuarta plaza de la clasificación. Y la próxima, la que nos ocupa y sobre todo nos preocupa (2017/18), protagonizamos otro retroceso. El puesto 16 sitúa al balonmano femenino español en la tercera velocidad europea, solo cuatro plazas continentales debido a la unificación de la Recopa y la Copa EHF y, obviamente, a la pobre clasificación. La fórmula para escalar es sencilla: no renunciar a competir en Europa y, por supuesto, tratar de alcanzar las rondas finales en las mejores competiciones (Champions League y Copa EHF).

Ranking temporada 2017/18 EHF

Aquella Champions League en 1997 del Osito L’Eliana que dirigió Cristina Mayo, la Recopa que lograron años después (2000), la Copa EHF del Itxako (2009), la final del Elda Prestigio doce meses después en esa misma competición, el posterior subcampeonato de Champions en 2011 de las navarras cayendo en la finalísima ante el HK Larvik o la final de la Recopa entre el FTC húngaro y el Mar Alicante que las de Sandoval no pudieron levantar. Hoy, solo podemos enumerar la Challenge Cup -la competencia continental de menor prestigio- que consiguió el Rocasa Gran Canaria el año pasado. Estamos muy lejos de las fases finales, desde 2011 la División de Honor ha perdido a decenas de grandes balonmanistas y muchas de las mejores jugadoras españolas han tenido que emigrar. Hay que recordar que nombres como los de Ana Paula Rodrigues, Oana Chirila, Emilia Turey, Deonise Fachinello, Raph Tervel o Linda Pradel, además de casi todas las Guerreras, ocupaban las actas de la competencia española hace no tanto tiempo. Dinamarca, Hungría, Rusia, Noruega, Rumanía, Alemania y Francia, por ese orden son las naciones que mejor clasificación tendrán al inicio de la temporada 2017/18. España, sin embargo, está rodeada por Turquía, Polonia, Eslovenia, Países Bajos, Austria, Croacia o Serbia. Si el análisis se centra en el seeding de la Champions League, el varapalo todavía es mayor. El balonmano femenino español ocupa la penúltima plaza, vigésimo puesto cuando la lista la conforman 21 países con equipos inscritos. Las renuncias que se produjeron hace algunos años y la incapacidad, por potencial, de alcanzar la fase de grupos y caer eliminados en los torneos clasificatorios son las razones básicas para explicar esta situación actual. Santiago de la Morena, uno de los expertos de nuestro país en las competiciones europeas, ha facilitado numerosos datos para llevar a cabo este estudio.

Seeding EHF Champions League 2017/18

Los presupuestos han descendido, aunque es cierto que con salarios más bajos ha aumentado la seguridad para las jugadoras. En un futuro próximo, hay que ser realistas. No se debe aspirar a ser la mejor competencia del Viejo Continente porque no es posible. Sería una fórmula más adecuada analizar qué métodos utilizan otras competiciones y tratar de importarlos, como sucede con nuestras jugadoras y nuestros técnicos que abandonan nuestras fronteras para elevar el nivel de sus ligas. Hungría (1ª) y Dinamarca (2ª) son ejemplos de éxito. Tienen dos plazas Champions directas, cinco billetes continentales, llevan años manteniéndose en lo más alto de esta lista y sus jugadoras son estrellas. Tienen salarios dignos para ser deportistas de élite que quintuplican los que se perciben en España, sus partidos se emiten en directos a través de las televisiones importantes del país, muchos de sus clubes disponen de estructuras de gestión profesionales, organizan multitud de eventos de promoción que propician la captación e patrocinios. Sus equipos suelen alcanzar las rondas finales de las competiciones continentales porque son clubes serios. Y muchas más cosas que aquí, en España, son una quimera hoy. La solución pasa por una estrategia común que va mucho más allá de la creación de una asociación, los clubes necesitan construir cimientos de cara al futuro y para eso es necesario invertir. Pero todos los organismos deben ir de la mano, debe haber voluntad y es preciso definir los objetivos.


 

También te podría gustar...

1 respuesta

  1. J.l.Sevilla dice:

    A qué nivell puede estar una liga con la mayoría de jugadoras levantándose a las seis de la mañana para ir a trabajar o a estudiar y cenando cada día a las doce de la noche después de entrenar? El sacrificio que hacen por amor a este deporte es admirable ellas si son cracs este país necesita un cambio radical respecto al deporte femenino en todos los niveles

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *